Primer plano de las manos de un niño de San Ildefonso cogiendo una bola del bombo del sorteo del Gordo de Navidad

Loterías responde a las acusaciones de tongo tras lo visto ayer: su explicación

Durante la celebración del evento un objeto sin identificar cayó al exterior de un bombo

En un año en el que las cosas salen de todas las formas menos las que se habían planeado, las redes se hicieron eco de una polémica que llenó las portadas de medios y generó una nube de críticas en las redes sociales. La posibilidad de que existiera un tongo en el Sorteo de Navidad de Loterías y Apuestas del Estado.

Aunque en la toma de decisiones que involucra dinero se suele aconsejar frialdad y no dejarse llevar por las emociones, a veces esta variable se asemeja imposible ante un golpe de fortuna que puede suponer un giro vital de 180 grados. 

Desde Loterías se ha pedido a los participantes que mantengan la calma, ya que se trata de un malentendido fruto de la posición de los focos. De hecho desde el organismo se menciona el movimiento que realiza el supuesto objeto, y que poco que ver tiene de lo que se esperaría si se tratara de una esfera, por lo que sostienen que se asemeja más a un papel.

El motivo de la polémica

La viralización de la imagen se produjo porque lo que parecía una bola se precipitó de uno de los bombos. Ocurrió durante el depósito de las bolas en la gigante esfera, unos instantes antes de empezar. En un principio no se le dio mayor importancia a la imagen, pero, la reacción de uno de los trabajadores causó el incendio de los soportes mediáticos.

La reacción generalizada en las redes fue la esperada en esta clase de circunstancias. Por un lado, la desconfianza de aquellos que se muestran más susceptibles a la hora de confiar en la veracidad de este tipo de celebraciones y, por otro, el rugir de tendencias que podría suponer un posible fraude en un evento de carácter oficial.

Desde un primer momento hubo también un sector que llamó a la calma, afirmando que podía tratarse de un efecto visual, un reflejo o el recipiente que envuelve a las esferas premiadas. En cuyo caso desde Loterías y Apuestas se ha hecho un llamamiento a la calma para paliar la situación, y se han posicionado con respecto a la situación vivida.

Una sospecha con antecedentes

Este, no es el primer año que el sorteo viene precedido por las dudas o situaciones polémicas. El mismo planteamiento se produjo durante la celebración en 2019. En aquella ocasión, uno de los integrantes de la organización cogió la bola con sus manos, ya que previamente se había caído al suelo, y fue el profesional quien la devolvió al bombo de premios.

Si bien en un primer momento la acción responde al sentido común, más instintivo que premeditado, cualquier atisbo de corrupción en un evento de tal magnitud supone un auténtico escándalo. De nuevo el organismo oficial se vio obligado a responder ante las críticas de un público escéptico, que no es para menos, hay decisiones que cambian una vida.

En el caso de que una de las bolas que se introducen en los bombos rebote al exterior, según el protocolo «el operario responsable de la introducción de las bolas en el bombo debe proceder a su introducción manual en el mismo» sentenciaba Loterías. En el comunicado, también se mencionaba que este proceso no es algo sin precedentes, sino que había ocurrido con anterioridad y se había realizado de la misma forma.

La diferencia es que en la actualidad tecnológica son tantas las cámaras y focos que rodean a los responsables, que el más mínimo detalle que se escape del protocolo oficial genera dudas acerca de la legitimidad del sorteo.

Cabe recordar que el sorteo cuenta con más de 200 años de historia, y toda la esfera mediática provoca hoy en día decisiones como la que tomó un vecino de Albacete el año pasado. Decidió llevar a los tribunales el posible caso de corrupción, que más tarde sería archivado por falta de pruebas.

En todo caso no es de agrado olvidarse que la finalidad del sorteo es traer ilusión y alegría a los hogares españoles.