Kevin, el joven asesinado en Jumilla el 1 de mayo de 2021, junto a su novia Marta

Kevin pudo haber salvado la vida: el vídeo que lo demuestra

La policía se dirigió a Kevin como si fuera el culpable y no intentó reducir a los agresores en ningún momento

La trágica historia de Kevin, el chico fallecido por tratar de defender a su chica de la familia de su ex, tiene un giro dramático: su muerte se podría haber evitado. Una cámara en el casco del subinspector de la Policía Local de Jumilla (Murcia) muestra los últimos minutos con vida del chico, la ira de los agresores, y un detalle revelador.

El vídeo está ahora en manos del juez y será una pieza clave para resolver el asesinato de Kevin. El chico, de 20 años, intentó defender a su novia Marta, de 19 años, cuando esta intentaba ser agredida por la familia de su ex. La familia interpondrá una querella contra los tres policías y los dos guardias civiles que podrían haber salvado a Kevin.

Según las imágenes, cuyo contenido revela El Español, la madrugada del 1 de mayo a las 2:22 horas, el subinspector rastrea la calle Miguel de Unamuno donde ha tenido lugar una riña, y se dirige hacia dos agentes de la Guardia Civil. Una vecina ha informado de una agresión de un hombre a una mujer con un palo, y en el lugar hay dos patrullas de policía, una de la Local y otra de la Guardia Civil.

Angelita, madre de la ex de Marta, se dirige a los agentes con la cara ensangrentada y asegura haber sido agredida por Kevin y su novia, que se esconden en casa de un amigo. Marta había grabado previamente con su móvil las provocaciones de la familia de su ex, cuando ella y Kevin estaban en casa de unos amigos en actitud festiva. 

La policía se dirige hacia allí para identificar a la pareja. «Que salga Kevin, que sabemos que está aquí», le dicen a José Carlos, el inquilino. «Marta es la novia y estaba diciendo le voy a reventar la cara», dice otro agente. El tono de la conversación es tenso: «Está usted hablando con un agente de la Guardia Civil, dile al que ha sido que salga. Y a Marta también, a los dos».

Tensión en casa de José Carlos

Los agentes no tienen una orden judicial y no pueden entrar, pero José Carlos accede a ir a buscar a la pareja. Entonces aparece Marta, disgustada con el guardia civil por un problema anterior que habían tenido. «Me acaban de pegar, por favor, quiero hablar con tu compañero». Entonces accede a salir a la calle y aparece de nuevo Angelita, intimidando a la joven que rompe a llorar. 

Entonces aparece Kevin nervioso y apartando a empujones a los agentes para defender a su novia de Angelita. En ese momento los agentes podrían haberse llevado a la pareja en el coche patrulla, y eso hubiera evitado el baño de sangre posterior. Pero entonces empieza una acalorada discusión entre Kevin y la policía.

«¿Tú sabes quién soy yo?», dice el subinspector, «¡Estás en una casa, bro!», responde el chico. José Carlos intenta poner paz: «Lo que está pasando esta pareja no es normal», dice en referencia al acoso que sufrían desde hacía meses por la familia del ex de Marta. Entonces se calman y Kevin explica lo sucedido: «Estábamos de fiesta y de repente me viene una señora en pijama (Angelita) y ha tirado a Marta del pelo. Me han dado con un palo». La policía intenta aclarar la situación, y también le piden a Marta el vídeo del móvil.

A todo eso, Kevin y los agentes siguen discutiendo con frases salidas de tono, amenazas y provocaciones, mientras los agresores están a unos metros de la pareja. La charla se ve interrumpida cuando aparece el ex de Marta, «El Tente», con su hermano, su madre y su padre, y se abalanzan sobre Kevin, Marta y los agentes. 

La situación se descontrola

La situación se descontrola. «Me cago en la madre que parió, Kevin, vamos para abajo», exclama el subinspector. Marta está desesperada, «¡por favor ayúdanos!», pero Kevin está fuera de sí: «¡Déjame que yo tengo huevos para defenderme!». Esta parte del vídeo demuestra que la pareja y los agentes fueron sorprendidos por la familia de El Tente y luego llevaron a Kevin hacia la calle donde estaba el descampado en el que murió apuñalado.

La policía trató en todo momento de contener la situación separando a los dos grupos, a pesar de la evidente ira desatada. En ningún momento intentan reducir a los agresores ni llevarse a la pareja. Finalmente, El Tente y su familia se saltan las órdenes de la policía y se dirigen hacia la pareja para agredirlos.

En ese momento, El Tente amenaza con el arma con la que según la investigación mató a Kevin: una llave con una navaja escondida. Peor los agentes siguen sin reducirle, y solo les piden tranquilidad: «¡Vale ya, que vais a terminar detenidos teniendo razón!». Los agresores acorralan a Kevin en un descampado, un guardia civil se pone delante y a pesar de sus ruegos, se lanzan contra la víctima asestándole tres puñaladas con la navaja.

Denuncia contra los agentes

«¡Mátalo! ¡Mátalo!», dice Angelita fuera de sí, mientras Marta grita impotente «¡Tanto guardia y tanto policía para qué!». Amigos de Kevin también increpan a la policía: «¡Lo han reventado delante de vuestra cara!». Tras la agresión, los cinco agentes siguen sin detener a nadie. Kevin sigue en el suelo varios minutos esperando que lleguen refuerzos, mientras la familia del Tente le sigue increpando e insultando. En un último disparate, cuando llega la ambulancia los agresores interrumpen su paso sin que la policía haga nada. Kevin murió en el hospital a las 5, y solo entonces se produjo la primera detención.

Melecio Castaño, abogado de la acusación, se querellará contra los agentes por negligencia. «La víctima estaba agonizando sobre la acera, no se detuvo a ninguno de los agresores allí presentes y el subinspector encime dice que se lleva detenido al herido», subraya el abogado, y concluye: «El vídeo es explícito de la pasividad policial: los agentes no frenaron en su momento a la familia agresora».