Carlos Sobera en el photocall del musical 'Anastasia'  en Madrid en octubre de 2018

La última mentira de Carlos Sobera lo deja con un pie fuera de Telecinco

La audiencia se sintió engañada por Carlos Sobera durante la emisión de 'Secret Story'

Hace unos días Carlos Sobera dejaba entrever que una concursante de Secret Story estaría encinta. "Esto que tengo en mi mano derecha es un test de embarazo, pero no cualquiera, es un test positivo", decía el presentador a los espectadores.

La expectación fue en aumento en el reality. "Escuchadme bien, porque sí hay un embarazo en la casa de los secretos, esta noche os desvelamos de quién se trata", añadía el vasco. De esta manera confirmaba una noticia que no daba lugar a malinterpretaciones.

Sin embargo, como suele ser habitual, los espectadores siempre acaban sospechando de estos cebos de Telecinco. Incluso profesionales de la talla de Carlos Sobera acaban perdiendo credibilidad con estos mensajes que buscan captar la atención.

Fueron muchos los seguidores del reality que desconfiaron del anuncio. Como suele ser habitual, era una estrategia más para captar la atención. Sin embargo, es posible que la rotundidad con la que se dio la noticia provocara que más de uno se la acabara creyendo.

Carlos Sobera
Carlos Sobera da explicaciones. | GTRES

Finalmente pudo comprobarse que anunciaron a bombo y platillo una noticia falsa. O en realidad una información que no existía.

Los espectadores, desconfiados

Después del comentario de Sobera, las redes empezaron a arder. Se manejaron todo tipo de teorías sobre el posible embarazo. En cualquier caso, fue el propio programa el que se encargó de alimentar el bulo.

El presentador mostró a los habitantes de la casa el test de embarazo. Les explicó que "las dos rayitas significa positivo y pertenece a uno de vosotros. Yo no quiero obligar a nadie que confiese porque entiendo que es algo muy personal".

Concursantes de Secret Story
Los concursantes de Secret Story | Mediaset

Los participantes en el reality no podían salir de su asombro. De manera interna también se estarían preguntando por el dueño de ese test.

Pero al final se cumplieron los presagios de los más desconfiados. Estábamos ante una nueva jugarreta de Telecinco, que trató de llevar al engaño a los espectadores. En realidad, aprovecharon el cebo del test para explicar la nueva prueba semanal de Secret Story.

Carlos Sobera entra en el juego

Carlos Sobera se veía implicado en una nueva trampa que tendían a los espectadores. Y ya van unas cuantas.

No fue el único engaño de la cadena ese día. Unas pocas horas antes, en Sálvame, anunciaron la presencia de un familiar de Antonio David. Estaba dispuesto a hablar de Antonio David y de la separación con Olga.

Hasta Málaga se desplazó Kiko Hernández para reunirse con dicho testigo. Durante varios días anunciaron su presencia y su disponibilidad para desvelar ciertos secretos del clan más popular de la televisión. Incluso confirmaron que no tendría problemas en dar la cara, pero llegado el momento, la situación fue bien distinta.

En el momento de realizar la conexión en directo con el hotel solo aparecía Kiko. Explicaba que el testigo estaba "con un ataque de nervios", y que incluso estaba recibiendo amenazas para que no hablara. Todo ello sin que se conociera la identidad de dicha persona, algo que provocó muchas dudas entre la audiencia.

Como si de una película de espionaje se tratara, en Sálvame trataron de hacer desaparecer al testigo. La ocultaron bajo unas sábanas blancas y la metieron en el interior de un coche que les aguardaba en el exterior del hotel.

Captura de Sálvame del momento de Kiko Hernández junto a una testigo en el caso Antonio David
Kiko Hernández con la supuesta testigo protegida. | Telecinco

La situación fue tan dantesca que hasta optaron por cortar la señal. Pero tampoco contaban con que en las proximidades del recinto estuviera Diego Arrabal. El paparazzi trató de desmontar la versión dada por el espacio de Telecinco.

Confirmó que no había ningún medio en la puerta del hotel y, además, protagonizó una persecución que acabó con él en la comisaría. Finalmente el familiar de Antonio David se acabaría esfumando. Pero Arrabal tenía un plan B.

Otro compañero pudo seguir el rastro del coche de Sálvame y descubrió el domicilio de la testigo. "No hay ningún familiar, os lo puedo asegurar. Se puede jugar mucho en este tipo de programas, pero creo que se están pasando ya", avisaba.

Unas horas más tarde, Sobera volvía a caer en la trampa del engaño. Pero en su caso, la mentira se descubrió mucho antes.

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