Primer plano del bombo del sorteo del Gordo de Navidad

El vidente que ha adivinado el Gordo de la Lotería de Navidad

A lo largo de los años muchos se han aventurado a adivinar la combinación ganadora

Poco menos de 24 horas son las que faltan para que el Sorteo de Navidad logre cambiar la vida de unos pocos españoles. El próximo martes 22 de diciembre, el bombo volverá a girar haciendo que los sueños también se sumen al sonido de las bolas al chocar y a la famosa cantinela de los niños de San Ildefonso. Ha sido un año muy complicado donde muchas familias han sido víctimas económicas de la pandemia y esperan que al menos la vida les premie con un pellizquito en el gran sorteo.

¿Quién no ha soñado alguna vez con tener el don de la clarividencia y poder saber el número premiado con El Gordo? Aunque es algo imposible, no faltan magos, ilusionistas o videntes que aseguran saber cuál será el número afortunado a pocos días de que el sorteo dé comienzo. La mayoría de ellos ha terminado fracasando en sus predicciones y solo se han registrado tres ocasiones en las que sí se ha acertado.

Los tres magos que acertaron El Gordo

logo Twitter¿Aún no nos sigues en Twitter? ¿A que esperas? 📲Tus noticias preferidas al momento en el móvil con España Diario! Pincha aquí, TE ESPERAMOS!

En las retinas de muchos españoles estará presente cómo en 2002, el mago Anthony Blake montó un espectáculo televisivo en Antena  3 donde aseguraba conocer el número premiado con El Gordo. Blake hizo una performance y escribió en un papel la combinación ganadora y la guardó en la primera página de un libro que posteriormente metió en una caja con tres llaves. A su vez, la caja fue metida en una urna de cristal situada en el Centro Comercial La Vaguada de Madrid, donde dos vigilantes la custodiaban.

El mismo día del sorteo la urna fue trasladada a un plató de televisión. Cuando El Gordo salió — el 08.103— Mar Saura procedió a abrir la caja en directo mostrando que la predicción de Anthony Blake fue la correcta y dejando a todo el mundo con la boca abierta. Sin embargo, se puso en duda las artes adivinatorias del mentalista y la prensa lo tachó de fraude. Tiempo después, los propios trabajadores de la cadena también pusieron en duda la validez del truco.

Años después sería el mago Xerax el que siguiera los mismos pasos que Blake. Fue en 2009 cuando realizó el mismo truco. Escribió en un papel el número premiado días antes del sorteo y cuando El Gordo salió, abrieron la urna en directo durante un programa en Antena 3. La predicción de Xerax fue la correcta, pero los espectadores se dieron cuenta de que el mago realizó un movimiento extraño cuando cogió el sobre. Algo que hizo saltar las alarmas.

El mago Ferpa también logró acertar El Gordo de Navidad en 2007. En esta ocasión, aseguró que adivinó la combinación haciendo un cálculo teniendo en cuenta los números premiados a lo largo de los últimos 40 años. Diez años de su vida tardó en lograr obtener la cifra. «Cualquier persona con capacidad matemática y que utilice bien la nemotécnica» es capaz de acertar El Gordo, aseguró un año después.

La vidente que ganó dos segundos premios

Tanto en el caso de Anthony Blake, Xerax o Ferpa, solo después del sorteo se llegó a conocer que habían acertado la combinación ganadora. Y aún estando seguros de sus 'capacidades' ninguno había comprado el décimo premiado. Estadísticamente hablando existe solo el 0,00001% de que te toque El Gordo, pero la esperanza es lo último que se pierde y, al menos hay que intentarlo porque nunca se sabe.

Fue en 2017 cuando salió a la luz el caso de Elsa Altagracia, una vidente residente en Ourense que logró ganar dos segundos premios. Altagracia aseguró que tiene la capacidad para hablar con el otro mundo, y esto fue suficiente, no solo para ganar dos segundos premios, sino para ganarse una reputación como vidente.

Sus servicios aumentaron tras su experiencia en 2017 y varias fueron las personas que le pidieron una combinación para el sorteo de 2019. En esa ocasión, Elsa aseguró que El Gordo sería el 89.098 y esté se agotó rápidamente. Pero la suerte no se volvió a repetir, y la vidente falló en su pronóstico.