La Rambla de Barcelona durante el toque de queda en octubre del 2020

Cada vez más gente pide el confinamiento en casa, pero Sánchez no lo puede aprobar

La tercera ola está dejando datos de contagios alarmantes y muchas autonomías piden ya el confinamiento domiciliario

Con la alarmante situación que se vive actualmente en España fruto del avance de la pandemia y el aumento exponencial de contagios en todas las comunidades autónomas, son muchos los expertos y gran parte de la población quienes reclaman que se aplique ya un confinamiento domiciliario para parar la pandemia en España.

Compromís y Podem están presionando al gobierno Valenciano de Ximo Puig para que lo decrete, y Castilla y León por su parte lo pidió hace unos días. También un grupo de expertos en Cataluña ha pedido el cierre de las escuelas y el confinamiento domiciliario, aunque la máxima medida que ha podido decretar la Generalitat ha sido el cierre perimetral de los municipios hasta el 17 de enero. 

Y es que las comunidades no tienen la capacidad de acometer esta medida, ya que el Estado de Alarma aprobado por el Gobierno solo contempla la posibilidad de que las autonomías establezcan el toque de queda, limitación de reuniones, cierres perimetrales y control de aforos, pero no la aplicación del confinamiento domiciliario.

Además, ante la petición de varias comunidades autónomas, el Gobierno se ha mostrado contundente: Salvador Illa ha rechazado aprobar un confinamiento domiciliario.

«Las medidas acordadas el 22 de octubre son suficientes», respondía el ministro de Sanidad al ser preguntado por este tema la semana pasada, así como también recordaba que el vigente Estado de Alarma no autoriza el confinamiento domiciliario.

Y dicha medida solo se podría decretar mediante la vía del estado de alarma, pero no el que está vigente actualmente, que no lo contempla. Por lo que en caso de que el Ejecutivo quisiera aplicarlo, debería redactar uno nuevo.

Herramientas legales a disposición de las autonomías

Según los expertos en leyes, como el Estado de Alarma actual no contempla dichas medidas, habría que redactar uno nuevo y acudir al congreso para que lo aprobara.

El Estado de Alarma del mes de marzo, a diferencia de este, sí contemplaba el confinamiento domiciliario y de hecho lo regulaba a la perfección, marcando los horarios de salida de casa por franjas de edades, especificando los grupos de trabajadores esenciales que podían salir de casa, o hasta las actividades por las que se podía salir a la calle, como pasear al perro, tirar la basura o hacer la compra.

¿Entonces, si el gobierno central emplaza a las comunidades autónomas a tomar sus propias medidas, por qué no pueden estas decretar un confinamiento domiciliario?

Lo que pueden hacer las autonomías

Pues porque entre las herramientas que el Estado de Alarma concede a las autonomías para regular las restricciones, no se encuentra el confinamiento domiciliario, sino la posibilidad de modular el toque de queda, limitar las reuniones, decretar el cierre de establecimientos no esenciales, el cierre de centros educativos o los cierres perimetrales del territorio.

Así que con las herramientas actuales que tienen las comunidades, podrían como máximo reducir las actividades a la mínima expresión, así como las reuniones, lo que en la práctica se convertiría casi en un confinamiento domiciliario, pero nunca lo llegaría a ser del todo pues se seguiría pudiendo salir a la calle.

De momento algunas comunidades autónomas siguen este camino y han endurecido las restricciones, como por ejemplo en Castilla La-Mancha, que ha ordenado el cierre perimetral de su comunidad hasta mayo, o Andalucía, que obliga a cerrar sus comercios a las 20:00 y el de la hostelería a las seis de la tarde. En Cataluña, además del cierre perimetral de todos sus municipios hasta el 17 de enero, se cierran los comercios no esenciales durante los fines de semana y se mantienen cerrados los establecimientos de más de 400 metros cuadrados.