Cena familiar de navidad con el árbol de fondo

Otra parte de España se suma a las cenas de 10 personas: Cómo será su Navidad

También prepara la relajación de otras medidas

Ya ha empezado la cuenta atrás para la llegada de las fiestas navideñas y los diferentes gobiernos autonómicos siguen ultimando que medidas quieren mantener y cuáles levantar de cara a los encuentros familiares en estas fechas. 

Hay algunas, como Cataluña, que ya tienen a punto su propio plan para presentar ante el resto y el ministerio de Sanidad y que parece que puede comenzar a ser un modelo a aplicar, al menos en parte. Un ejemplo es el País Vasco que tiene entre sus propuestas algunas de las aprobadas por el gobierno catalán como sería permitir que el número máximo de personas que se permita durante las celebraciones estos días suba de 6 a 10. 

logo Twitter¿Aún no nos sigues en Twitter? ¿A que esperas? 📲Tus noticias preferidas al momento en el móvil con España Diario! Pincha aquí, TE ESPERAMOS!

En este habrían estado trabajando el consejo asesor del Plan de Protección Civil de Euskadi que se reunió este pasado lunes. En esta reunión se decidieron las modificaciones que la comunidad vasca pedirá introducir en las recomendaciones del Gobierno. Estas se llevarán a debate este miércoles en el Consejo Interterritorial de Salud. 

Pero este encuentro no sirvió solamente para determinar cuáles serían las restricciones que tendrán los vascos en Navidad. Tanto el gobierno autonómico y el resto de instituciones vascas representadas acordaron mantener de momento las restricciones que estaban vigentes. La consejera de Sanidad, Gotzone Sagardui confirmaba que medidas como el cierre de la hostelería no se levantarán; al menos, como estaba previsto, hasta el próximo 10 de diciembre.

Hasta cuando podrían durar estas medidas

En lo que respecta a la futura Navidad, lo que plantea el País Vasco es que las medidas que se aprueben duren hasta el próximo 8 de enero. Algunas de las sugerencias que quieren aplicar en su territorio es que el levantamiento del cierre perimetral que exista en las diferentes comunidades. En el caso de la comunidad vasca, sería tanto el autonómico como el de los todos sus municipios. Sí no se puede obligar, si creen conveniente aprobar un decreto de excepción que recoja el agrupamiento familiar durante Navidad como una de las excepciones. 

El gobierno vasco no tiene intención de modificar su toque de queda entre las 22.00 horas y las 06.00 horas, salvo en los días más señalados. Concretamente, el 24 y el 31 de diciembre, coincidiendo con Nochebuena y Nochevieja, si estarían dispuestos a ampliarlo hasta la una de la madrugada. Eso sí, dejan claro que el movimiento debería ser solo para volver al domicilio habitual y que por tanto quieren prohibir la movilidad para celebraciones en la calle o el desplazamiento a establecimientos privados. 

Como decíamos tienen previsto aumentar el número máximo de personas a 10 en ciertas celebraciones aunque solo en los días festivos; 24, 25 y 31 de diciembre y 1 y 6 de enero. Euskadi también se plantea no permitir comidas de amigos, clubes deportivos o cenas de empresa. De poder hacerse, el número de asistentes debería ser como mucho de seis y siempre respetando las medidas de seguridad 

A su vez estudian también cancelar algunos actos navideños como las agrupaciones de canto en Nochebuena o en la víspera de Reyes. También podían no celebrarse ningún tipo de festejos en la calle durante las campanadas y pruebas deportivas que puedan agrupar un número considerable de gente como las sansilvestres. La llegada del Olentzero o la celebración de las Cabalgatas de Reyes deberían tener un formato estático aunque se recomienda no hacerlas. 

Esperan que se pueda llegar a un acuerdo

Sobre el Consejo de este miércoles, Sagardui apostaba por que se pudiera llegar a un consenso entre las diferentes administraciones. De no conseguirlo, cree que se podrían vivir situaciones «difíciles» de gestionar, como ver que una comunidad se cierra y una con la que comparte frontera no. 

Aunque haya un acuerdo, lo que no quiere el gobierno vasco es que haya un plan de imposición. Lo ideal sería un «acuerdo de bases» que cada gobierno autonómico pueda adaptar a su actual situación.