Montaje con foto de la víctima

‘Maldita sea, apesta’: Erika, el crimen de una madre que pone los pelos de punta

Un exconvicto por asesinato reconoció haberla apuñalado en el cuello y los ojos con un destornillador

Familiares y amigos se han reunido para dar el último adiós a Erika Verdecía, la mujer de 33 años brutalmente asesinada en Sunrise (Florida), Estados Unidos. Desapareció el 24 de septiembre, y días después un exconvicto confesó haberla matado de la forma más atroz. Su muerte deja huérfana a una niña de 6 años.

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Eric Pierson, un asesino convicto que fue liberado el año pasado, reconoció haber matado a la joven con un destornillador. Su relato pone los pelos de punta, porque asegura haberle asestado dos puñaladas en el cuello y una en cada ojo. Una vez perpetrado el crimen, lanzó el cuerpo de la joven a un canal.

En la despedida de la joven se han vivido momentos de dolor y de tensión. Sus allegados denuncian que el asesino no tendría que estar en la calle, y creen que la muerte de Erika se podría haber evitado. “Nadie más va a tener que sufrir lo que nosotros estamos sufriendo”, ha declarado el padre a los medios locales.

Encontraron su cuerpo en un canal

Erika Verdecía, una mujer de 33 años, de origen hispano y madre de una niña pequeña, desapareció misteriosamente el 24 de septiembre. Una cámara de seguridad registró su imagen aquel mismo día, pero a partir de entonces se perdió su rastro. Sus familiares, convencidos de que aparecería, pusieron la denuncia al día siguiente.

Toda esperanza se desvaneció tres semanas después, cuando el cuerpo de la mujer fue encontrado en un canal en Davie. La investigación llevó rápidamente hasta Eric Pierson, un hombre de 54 que había estado en la cárcel por asesinato. El propio sospechoso confesó haber apuñalado a esta madre soltera el 25 de septiembre.

Montaje con fotos del asesino y la víctima
Eric Pierson y Erika Verdecía, asesino y víctima de un horrible crimen | La Noticia Digital

Según relató, él y Erika mantenían una relación. El día de los hechos discutieron, perdió la cabeza y asestó cuatro puñaladas a la víctima con un destornillador. Luego intentó deshacerse del cadáver lanzándolo al canal, donde apareció semanas más tarde.

Sentenciado a 40 años por otro crimen

Eric Pierson fue condenado a 40 años de cárcel por el cruel asesinato de Kristina Whitaker en 1993. Según los hechos probados, el hombre golpeó y estranguló a la joven de 17 años. El caso conmocionó a la opinión pública y motivó la suspensión de la libertad condicional en crímenes tan salvajes.

Con el cambio de ley, los convictos tenían que cumplir al menos el 85% de las sentencias. Pero no pudo aplicarse en el caso de Pierson, ya que una ley no puede ejecutarse de forma retroactiva. Así que en 2020, 27 años después, este asesino volvió a pisar la calle.

Años antes ya había cometido otro acto criminal al irrumpir en una casa y degollar a una mujer. En aquel caso la víctima no murió, y fue condenado a 18 años por intento de asesinato. Fue puesto en libertad poco después, y cometió el segundo crimen.

'Han visto a mi hija con un asesino'

Ahora la historia se ha repetido y, estando en libertad condicional, ha asesinado a otra mujer. Los familiares de Erika quieren ir hasta el final y aseguran que no descansarán hasta verle en la silla eléctrica. “No merecía morir así, la apuñaló en el cuello y los ojos”, declaró su hermana Lynette.

Montaje con fotos de la víctima y la despedida
Familiares y amigos han desepedido a Erika, madre de una niña de 6 años | La Noticia Digital

La familia de Erika reportó su desaparición al ver que no había vuelto a casa, algo poco habitual en ella. Su madre inició una búsqueda contactando con todos sus amigos a través de redes sociales. Una conocida aseguró haberla visto con un hombre mugriento en una tienda de sándwiches. 

Sin embargo, la policía dio por hecho que se trataba de una fuga voluntaria y que estaría con su novio. Alguien desveló entonces el nombre de Eric Pierson, y al buscar su historial en internet saltaron todas las alarmas. “Dije a la policía que habían visto a mi hija con un asesino, y luego empezaron a buscarla. Demasiado tarde”.

'Maldita sea, esta perra apesta'

Según informó la policía, el 25 de septiembre habían parado la camioneta de Eric en un control rutinario. Dentro iban él y Erika, y no parecía que la mujer estuviera en peligro. Días después, al ser interrogado, dijo que la chica se había marchado cuando paró a poner gasolina y que no había vuelto a verla.

Tras incurrir en algunas contradicciones, la policía revisó su camioneta y encontraron sangre dentro. La pareja del sospechoso reveló que días después le había visto mirando al canal y diciendo: “Maldita sea, esta perra apesta”. También le había comentado que si la policía no encontraba el cuerpo, no habría caso”.

La policía detuvo a Eric Pierson y acabó confesando el asesinato. “Mi mejor amiga murió a manos de un asesino en serie”, comentó una allegada de Erika en el acto de despedida. Sus seres queridos le han dicho el último adiós, con el compromiso de encerrar para siempre a su asesino en la cárcel.

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