Anna y Olivia, las niñas desaparecidas en Tenerife, con el pelo más oscuro

Beatriz, la madre de Anna y Olivia, está agotada: 'Quiero irme lejos de aquí'

Aunque sigue esperanzada con volver a sus hijas, reconoce estar agobiada por no tenerlas a su lado y por la presión mediática

Seguramente es casi imposible ponerse en la piel y saber que es lo que puede estar sintiendo las últimas tres semanas Beatriz Zimmerman, la madre de las pequeñas Anna y Olivia. Y es que posiblemente no hay nada más duro para una madre que llevar más de 20 días sin saber nada de sus hijas de 1 y 6 años, confiando en que el mismo hombre que decidió llevárselas sin su permiso y de manera casi furtiva, su padre Tomás, está cuidando de ellas. 

Hasta el momento, Beatriz se había pronunciado sobre la desaparición de sus hijas solo a través de las redes sociales. En ellas, son varios los mensajes que ha ido escribiendo estos días siempre con la esperanza de volver a ver pronto a sus hijas y lanzando mensajes directos a Tomás. Hasta ahora había evitado hablar directamente con los medios de comunicación, pero ayer rompía este silencio mediático hablando con una periodista de 'Cuatro al día' donde explicaba como se encuentra y como está viviendo todos estos días de sufrimiento. 

La reportera destacaba de ella que pese a todo lo que está pasando todavía es capaz de mantener una «actitud positiva», además de la «fuerza» que desprendía incluso sufriendo lo que está sufriendo. Mientras los días pasan, ella admitía que se despierta todas las mañanas esperando que Tomás se ponga ya en contacto con ella. «Me levanto cada día pensando que Tomás me mandará un mensaje diciéndome que las niñas están bien, que estarán una temporada fuera, pero que pronto volverán». 

Mientras tanto, sigue manteniendo su positividad, con la creencia fehaciente de que Anna y Olivia se encuentran perfectamente, hecho que se ve reforzado por las últimas pistas halladas por la Guardia Civil. Sigue confiando en que Tomás no ha sido capaz de hacerles daño a sus hijas, aunque admite que toda la incertidumbre sería imposible de llevar si no estuviera recibiendo ayuda. «Esto está siendo muy difícil y gracias a los psicólogos estoy dando pasos poco a poco, pero no puedo hacer mucho más. Cada día será un día más para la esperanza. Seguro que vuelven pronto». 

Está arropada por los que la quieren, pero deseando que todo esto acabé

Pero no está siendo solo gracias a la ayuda psicológica que está consiguiendo hacer más fácil, si realmente puede ser fácil un suceso como la desaparición de sus dos hijas tan pequeñas. El mal trago de no poder hacer para reencontrarse con sus pequeñas sería imposible de llevar si no tuviera a su lado a las personas que más le quieren, como es su pareja, su familia y sus amigos. 

Sin haber salido de la isla de Tenerife desde que se produjo la desaparición de las niñas el martes 27 de abril, intenta no mantener un aislamiento que no haría otra cosa que profundizar el dolor que ahora mismo siente. Es por eso que explicaba que recibe visitas y que estas están siendo fundamental para ayudarla a soportar el paso de los días.

Aun así,  no puede dejar de explicar que está cansada de esta situación y que lo que le pide el cuerpo ahora mismo es desconectar durante un tiempo. «Solo quiero alejarme del foco mediático, en mi casa estoy tranquila porque está siendo muy agobiante. Estoy pensando irme una temporada fuera, irme lejos de aquí, a Asia», afirmaba aunque volvía dar las gracias a todos aquellos medios de comunicación que se preocupan por ella y por sus hijas. Y cómo no, volvía a hacer un llamamiento para que la gente siga ayudando, que difundan las imágenes de Anna y Olivia, que lleguen a todos los rincones posibles y que se las pueda encontrar lo antes posibles,