Fotografía de una pantalla de un móvil donde se ven diferentes aplicaciones

Una madre lee los mensajes de su hija menor y descubre el infierno que vivía en España

Tras notar en la joven un comportamiento extraño, consiguió leer lo que escondía su WhatsApp

Una banda muy activa de proxenetas ha quedado completamente desarticulada, tras la denuncia de una madre en Almería. Según han explicado fuentes policiales, la progenitora llegó a leer una serie de mensajes sospechosos en el móvil de su hija, menor de edad, que dio paso a una investigación policial. Finalmente, se descubrió que, tanto la joven del teléfono móvil como otras de su misma edad estaban siendo prostituidas desde el año 2019. 

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Algunos hombres adultos solicitaban los servicios sexuales semanalmente

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Según ha informado la Guardia Civil, las menores tenían 13, 15 y 16 años, y gracias al operativo policial se ha podido detener a una decena de personas, entre ellas a la proxeneta de las chicas, una mujer mayor de edad que movía todos los hilos. La cabecilla de la red se había aprovechado de una amistad con las menores para prostituirlas sexualmente, y ahora todos ellos se enfrentan a delitos de prostitución, corrupción y abuso de menores, y también de explotación sexual. 

El funcionamiento de la trama seguía un patrón muy simple. La cabecilla de la red de proxenetas buscaba clientes a través de diversas páginas web de contactos y chats de contenido altamente sexual, donde algunas personas se mostraban especialmente interesadas en las menores. De hecho, algunos hombres que mantuvieron relaciones sexuales con las menores incluso llegaron a solicitar sus servicios semanalmente, durante los últimos dos años. 

La madre avisó a la policía tras descubrir mensajes en WhatsApp

Por lo que a la investigación respecta, todo empezó en el año 2020, cuando una madre denunció que había encontrado diversos mensajes en el WhatsApp de su hija, tras detectar en ella un comportamiento muy extraño. Los investigadores consiguieron rastrear la red, e identificar que esta menor de edad y otras ejercían la prostitución. 

La cabecilla de la red se quedaba más de la mitad del dinero que cobraban las menores por la realización de los servicios sexuales, y algunas veces incluso llegaba más allá. Al parecer, en ocasiones incluso llegó a trasladar personalmente a las menores hasta el lugar donde debían producirse los actos sexuales con los clientes. 

Todo empezó en el año 2019, y los hechos se desarrollaron con máxima discreción durante los dos últimos años. Los lugares elegidos eran los mismos domicilios de los clientes, pero también otros escogidos por ellos mismos e incluso aparcamientos remotos de toda la provincia de Almería. La investigación de los hechos se ha llevado a cabo desde la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería, y las diligencias se encuentran en el juzgado de Instrucción número 2 de Almería. 

La Guardia Civil desmantela un cultivo de marihuana en Almería

Cabe recordar que, hace unos días, la Guardia Civil también detuvo a dos jóvenes, de 21 y 22 años, como presuntos propietarios de un cultivo de marihuana de casi 1.000 plantas, situado en el garaje de una vivienda de Roquetas de Mar. En total, se han intervenido 963 plantas, en una zona de viviendas unifamiliares, alejada de cualquier signo que pudiera despertar las sospechas de la policía. 

Tras las averiguaciones del Instituto Armado, los agentes pudieron conocer la ubicación exacta de la vivienda, observando en la misma una «elevada actividad». En definitiva, esto indicaba que el inmueble estaba siendo utilizado como lugar de cultivo, venta y también consumo de estupefacientes. Lo que no había era ninguna persona en su interior, pero sí sus pertenencias. 

Tras seguir investigando, la Guardia Civil consiguió rastrear el cultivo hasta los dos sospechosos, presuntos responsables de la plantación. Por su parte, los técnicos de Endesa se encargaron de desmantelar los enganches irregulares al suministro eléctrico.