Sara Carbonero pasenado por Corral de Almaguer, en Toledo

Sara Carbonero, rota: Pierde la vida su amiga Maribel: 'Qué injusta la vida'

La periodista se ha mostrado muy afectada en sus redes sociales

Sara Carbonero no está pasando por uno de sus mejores momentos y no paran de acumularse problemas en su día a día. El último de ellos, la pérdida inesperada de una buena amiga suya, Maribel, de quien ha querido despedirse a través de sus redes sociales.

«Qué día tan triste» ha expresado la periodista en su cuenta de Instagram, para continuar lanzando una reflexión sobre su amiga y sobre la vida, en general, para acabar de darle su último adiós.

«Me pido la vida», añade Sara al inicio de su publicación a modo de 'hashtag', para continuar deseándole descanso eterno a su amiga Maribel. «Fuiste la mejor maquinista del tren que pudimos soñar. Te recordaremos siempre con tu sonrisa eterna y te veremos en todos los arcoíris. Qué día tan triste, qué injusta es la vida a veces...». 

logo Telegram¿Aún no nos sigues en Telegram, la nueva mensajería de moda? ¿A qué esperas? 📲 ¡Tus noticias preferidas al momento en el móvil y gratis! Pincha aquí, ¡TE ESPERAMOS!

Sara Carbonero ha acompañado este texto de una 'story' de Instagram con la silueta de un corazón, mostrando el amor y cariño que tenía por su amiga. 

La muerte de su amiga Maribel supone un duro golpe para Sara, que en los últimos meses ya ha tenido que lidiar con su separación con Iker Casillas, con quien llevaba 11 años de relación, y con una recaída del cáncer de ovarios que le diagnosticaron y por el que tuvo que volver a ser intervenida. 

De todos estos problemas ha ido informando a sus seguidores a través de las redes sociales, consciente de que son muchos y de que les interesa todo lo que le ocurra. 

Montaje fotográfico de Sara Carbonero y su story de Instagram despidiendo a su amiga Maribel
Sara Carbonero, rota: Pierde la vida su amiga Maribel: 'Qué injusta la vida' | Gtres / Redes sociales

Superando la separación de Iker Casillas

El último de los baches que había tenido que superar la presentadora es su separación con quien ha sido su pareja los últimos 11 años, Iker Casillas, el padre de sus dos hijos. Ambos formaban una de las parejas más asentadas del famoseo español, sobre todo gracias a aquel beso que nos regalaron durante el Mundial de Sudáfrica en 2010 y que hizo historia de la televisión.

Desde entonces, Sara e Iker habían llevado su relación en la más estricta intimidad, pero eso no evitó que siguieran siendo un modelo a seguir y una pareja feliz y estable de cara a la galería, aunque con los años la situación se fue torciendo. 

Tras darse a conocer su separación, salieron muchos rumores sobre cuáles serían los motivos que les habían llevado a tomar esa decisión, especialmente teniendo dos hijos todavía pequeños. Uno de los más comentados, más allá de que pudiera haber terceras personas o no, es que la pareja había sufrido el desgaste de su relación, especialmente durante los últimos años y a raíz de los problemas de salud que ambos habían tenido.

Iker tuvo un infarto hace unos años y su carrera deportiva se vio seriamente afectada por ello. Sin duda, la incertidumbre sobre su futuro en el fútbol afectó al resto de ámbitos de su vida, y uno de los más perjudicados fue su situación sentimental.

Tras el infarto, fue Sara Carbonero quien tuvo que enfrentarse a serios problemas de salud. Le diagnosticaron un tumor del que fue intervenida hace ahora algo más de un año. Después recibió un tratamiento de quimioterapia para acabar de eliminar el cáncer de su organismo y desde entonces ha tenido revisiones periódicas para controlar su evolución.

Hace unos meses, por sorpresa, la periodista fue ingresada de nuevo y saltaron todas las alarmas sobre una recaída de su cáncer, aunque ella confirmó poco después que el tumor no fue la causa de su ingreso, sin dar muchos más detalles.

Sea cual fuera el motivo de su hospitalización, el estrés de vivir con estos problemas de salud, sumados a los de Iker, hicieron mella en la relación y la pareja acabó decidiendo que lo mejor era tomar caminos distintos, respetando siempre lo que creen que será mejor para sus hijos.