Imagen de Carmen Janeiro en su casa

Al descubierto todos los entresijos dentro del clan de los Janeiro

Conflictos entre hermanos, infidelidades y muchos secretos

Los Janeiro  vuelven a estar en el punto de mira y todo gracias a María José Campanario, la mujer de Jesulín. Después de pasar años callada, viendo como Belén Esteban hablaba sobre ella y su familia, finalmente la ortodoncista explotaba contra ella con una demoledora carta en redes sociales.

Aunque intentó borrarla, parece que sus seguidores hicieron buena cuenta del contenido, el cual no tardó en salir a relucir en todos los medios. Así se reavivaba una vieja guerra que llevaba años enterrada, o al menos eso es lo que parecía.  

Carmen Bazán, tierra de por medio tras el conflicto entre su nuera y Belén Esteban 

Desde el fallecimiento de Humberto Janeiro el año pasado, Carmen Bazán ha desaparecido del mapa, e incluso se ha especulado que pudiese estar sufriendo una severa depresión. Además, tras esta nueva guerra que ha surgido entre Belén Esteban  y su nuera,  María José Campanario, la matriarca del clan de los Janeiro ha decidido poner tierra de por medio y se marchó a vivir con su hija Carmen  y el novio de ésta, Luis Masaveau

logo Telegram¿Aún no nos sigues en Telegram, la nueva mensajería de moda? ¿A qué esperas? 📲 ¡Tus noticias preferidas al momento en el móvil y gratis! Pincha aquí, ¡TE ESPERAMOS!

Una mudanza a Marbella que podría ser definitiva, ya que ha dejado su casa, situada cerca de la finca Ambiciones, cerrada a cal y canto. Y es que desde que se separara en 2003 de Humberto, Carmen ha preferido guardar silencio sobre cualquier polémica relacionada con su familia.

Puede que fuera el peso de las muchas infidelidades del 'Tigre de Ambiciones', o los constantes rumores que aseguran que la relación con sus hijos Humberto Jr., Jesús, Carmen y Victor, no era muy buena que digamos, pero la matriarca del clan evitó acudir incluso al entierro de su ex en agosto. Aunque, eso sí, se dejó ver bastante afectada.

La supuesta mala relación entre Humberto Janeiro y sus hijos

Desde que falleciera Humberto Janeiro, empezó a especularse que la relación con sus hijos no fuera todo lo buena que cabría esperar. De hecho, el programa 'Sálvame' desvelaba en exclusiva una supuesta conversación en la que 'El Tigre' se confesaba al respeto. «Me falta lo fundamental en mi vida que es mi familia. Yo estoy que no puedo vivir».

«¿Qué coño hago? Que he sido un currante toda mi vida para sacar a mis hijos adelante y ahora tus hijos te vuelven la espalda y no se preocupan lo más mínimo», aseguraba dolido. «Mis hijos no quieren nada más que a su madre y no quieren saber nada de mí. Los hijos hoy no valen nada».

Sin embargo, al igual que Carmen Bazán, el resto de la familia ha guardado silencio y han evitado pronunciarse sobre este tema.

Posicionados a favor de Belén Esteban

Lo más curioso es que en la guerra que acaba de desatarse entre María José Campanario  y  Belén Esteban, parece que la familia apoya a la segunda. Por lo tanto, la ortodoncista estaría muy sola después de haber revolucionado el panorama.

Además, la de San Blas contaría con el respaldo indiscutible de Carmen Janeiro, la que fuese su cuñada, «que sepas que hay gente de tu familia, de la familia de Jesús, que está de mi lado, aunque te moleste», le echaba en cara la colaboradora de Sálvame.

Y todo indica que se trataría de Carmen, «estoy muy agradecida por como se ha portado con la persona que más quiero», afirmaba Belén. La apodada como 'Jesulina' atraviesa un gran momento personal, ya que parece que está enamorada y de uno de los hombres más ricos de España.

Con 45 años recién cumplidos, su vida ha cambiado por completo, ya que ahora permanece alejada de los medios y se ha convertido en una dedicada profesora de Yoga. 

Víctor Janeiro y Beatriz Trapote, centrados en su propia familia

Por otro lado, Víctor Janeiro y su mujer Beatriz Trapote, quienes acaban de dar la bienvenida a su tercera hija, prefieren vivir una tranquila existencia centrados en su propia familia. 

Así, la pequeña Brenda ha llegado para colmar de felicidad a sus padres y también a sus hermanos, Víctor y Oliver, de 6 y 3 añitos respectivamente. De hecho, en palabras de la propia Beatriz, «está siendo todo un sueño».

Por tanto, es inevitable afirmar que en esta familia hay una cal y otra de arena.