Ana Cristina Portillo Domecq vestida de sevillana

Así es Ana Cristina Portillo, la 'otra hija' influencer de Bertín Osborne

La joven se encuentra muy ligada al resto de sus hermanas e incluso es un modelo a seguir para sus sobrinos y sobrinas

Ana Cristina Portillo Domecq es probablemente unas de las hijas más desconocidas de la fallecida exmujer de Bertín Osborne.

Esta joven influencer ha sido fruto de la relación entre el empresario Fernando Portillo y Sandra Domecq y tiene otras tres hermanas por parte de madre, estas sí fruto de su matrimonio posterior con Bertín Osborne: Alejandra, Eugenia y Claudia, y el pequeño Cristian, que fallecía al mes de nacer.

Según la revista 'Vanity Fair' la joven se encuentra muy ligada al resto de sus hermanas e incluso es un modelo a seguir para sus sobrinos y sobrinas, ya que además de trabajar para diversas marcas a través de sus redes sociales, también cuenta con un trabajo estable en el departamento comercial de una empresa marítima.

Las pasiones de Ana Cristina Portillo Domecq 

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Ana Cristina Portillo Domecq siempre se ha querido mantener al margen del mundo de la televisión. A los poco tiempo de la muerte de su madre, la joven comenzaba a estudiar en un exclusivo internado inglés, el Leonards Mayfields School.

Además, como su hermana Claudia, la joven no dudaba en compartir sus rutinas de yoga y meditación en sus redes sociales, donde cuenta con miles de seguidores.

Ana Cristina también es una apasionada del mundo de la equitación. De hecho, durante su estancia en el Leonards Mayfields Shchool, esta continúa practicando equitación y, hoy por hoy, es un habitual verla montando a caballo por tierras jerezanas.

La joven ha sabido compaginar a la perfección sus hobbies con sus estudios. De hecho, tras acabar sus estudios en Entreolivos, un colegio privado bilingüe y del Opus Dei en Dos Hermanas (Sevilla), Ana Cristina comenzaba su grado universitario en Administración de Empresas en el Centro privado Universitario Villanueva.

Tras sacarse la carrera, la joven comenzaba un máster en Iniciativa Emprendedora impartida en la EOI (Escuela de Organización Industrial) y después obtuvo una acreditación en la EFA (European Financial Advisor) con el objetivo de convertirse en gestora de patrimonio.

En 2015, se produjo su primera oportunidad laboral. Concretamente la joven aplicaba todo lo aprendido en la empresa de asesoramiento financiero ATL Capital, es un puesto asociado al departamento de Gestión de Patrimonios. Finalmente, tres años después Ana Cristina decidía cambiar de empleo para comenzar a trabajar en el Grupo Ership.

Sin embargo, a lo largo de estos años su trabajo no ha sido su única pasión. La joven ha manifestado ser toda una amante del surf, de hecho cada vez que puede viaja al norte de España o las costas de Cádiz para poder practicarlo. Además, la joven también es una avanzada esquiadora y acostumbra a viajar a Andorra o a Grau Roig para poder practicar este deporte.

A través de su perfil de Instagram, también podemos ver que la joven es una entusiasta del dibujo y de las manualidades, tal y como han podido comprobar sus más de 14.500 seguidores. Y es que estos han estado siguiendo muy de cerca los pasos de la hija de la exmujer de Bertín Osborne: sus hobbies, sus viajes a Hawai, Puerto Rico, Santo Domingo...

Su naturalidad y la manera que tiene de narrar su vida han provocado que Ana Cristina se haya convertido en un auténtico reclamo para las marcas, llegando a protagonizar campañas en redes sociales para Carolina Herrera o El Corte Inglés.

Pese a que todo parece ser felicidad en su día a día, la joven sacaba a relucir su parte más sensible en el aniversario de la muerte de su madre, Sandra Domecq: «16 años, no me lo creo... Siempre pienso que poco a poco este día se me hará más fácil pero aún no lo consigo».

«Los padres dejáis un hueco demasiado grande cuando os vais, nos dejáis demasiadas experiencias por vivir, demasiadas preguntas por hacer, demasiados consejos por escuchar, demasiadas lágrimas por enjuagar y tantas tantas risas por escuchar... tantos bailes por bailar… Pero mamá, ¡no todo puede ser malo!. ¡Nos dejaste tantas cosas buenas! Tantos recuerdos, tantos bailes, tantas historias y lo más importante, unas hermanas que, cada una a su manera, tienen un pedacito de ti y algo que contarme de ti y, aunque no estés, por lo menos me las dejaste a ellas.», escribía en su cuenta de Instagram.