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Pedro Sánchez abandona rueda de prensa por amenza militar
Pedro Sánchez en rueda de prensa en la Moncloa para declarar el estado de alarma, el 25 de octubre del 2020

El problema que le puede estallar a Sánchez a pocos días de las elecciones en Madrid

El anticipo electoral en Madrid deja al presidente del Gobierno en una situación comprometida por lo que al estado de alarma se refiere

Este miércoles se cumplen dos semanas desde que, por sorpresa mayúscula, Isabel Díaz Ayuso optaba por disolver la Asamblea de Madrid y convocar elecciones regionales anticipadas en la comunidad para el próximo 4 de mayo. Era la abrupta reacción de la presidenta madrileña para evitar que, como acababan de hacer ese mismo día en Murcia, C's y PSOE pactaran una moción de censura que la pudiera despojar del cargo. Con el anuncio de elecciones, Ayuso desactivaba esta opción y aprovechaba además para expulsar a los naranjas de su gobierno regional, que había estado marcado por las discrepancias entre las dos formaciones en los últimos meses.

Unas elecciones inesperadas incluso para Ayuso y el resto de formaciones en Madrid...

La reacción de Ayuso fue tan inesperada que la fecha electoral da fe de ello: los comicios se celebrarán en un martes laborable, ya que cuando la convocatoria se firma, los comicios quedan automáticamente convocados para 54 días más tarde. La urgencia con que Ayuso quiso convocar los comicios para evitar una moción de censura que se lo habría impedido hizo que las elecciones quedaran convocadas en una fecha poco habitual y nada ortodoxa para la celebración de unas elecciones.

Pero más allá de la anécdota, el desconcierto generado por la convocatoria electoral ha llevado a los principales partidos a tener que elegir con velocidad a sus candidatos, algo que también ha dado lugar a sorpresas en muchos sentidos: tan sorprendente es la irrupción de Pablo Iglesias como cabeza de lista de Unidas Podemos como el hecho de que el PSOE haya apostado finalmente por mantener a Ángel Gabilondo, un candidato que se daba por amortizado y al cual se quería destinar al cargo de Defensor del Pueblo en los últimos meses. Cabe recordar que Mónica García liderará Más País; que Isabel Díaz Ayuso y Rocío Monasterio repetirán al frente de PP y Vox, respectivamente; y que C's ha optado por Edmundo Bal como cabeza de cartel, prescindiendo del hasta ahora vicepresidente madrileño, Ignacio Aguado.

... pero también para Pedro Sánchez, que se encuentra ahora con un problema añadido

Y si los comicios eran inesperados para todos los integrantes del tablero político madrileño, también lo eran para Moncloa. Pedro Sánchez se encontró, de golpe y porrazo, con unas elecciones regionales encima de la mesa cuando, una vez pasadas las catalanas del 14 de febrero, no se preveía una contienda electoral hasta las andaluzas de diciembre de 2022 y las municipales y autonómicas de 2023. Al margen de la decisión de mantener a Ángel Gabilondo, los socialistas vieron como las iniciativas legislativas que habían tenido que parar por los comicios catalanes volvían a sufrir un nuevo retraso, ya que deberán postergarse a cuando pasen las elecciones en Madrid para que sea más fácil la construcción de pactos.

Pero así como hay proyectos de ley y decisiones que tendrán que esperar a que pase el 4 de mayo, hay una cuestión que deberá resolverse antes de que se pongan las urnas en Madrid. Se trata de una cuestión de mucha importancia que puede centrar mucho la atención entre finales de abril y principios de mayo, coincidiendo de pleno con las fechas más determinantes de la campaña para las elecciones madrileñas: la prórroga o no del estado de alarma.

En noviembre de 2020, el Gobierno aprobaba la declaración del estado de alarma por un periodo de medio año, hasta el 9 de mayo de 2021. Hace unas semanas, voces del Gobierno apuntaban a la posibilidad de una prórroga, ya que el decaimiento del estado de alarma supondría el final del amparo legal para medidas como el toque de queda, el cierre perimetral de las comunidades autónomas y la toma de otras medidas por parte de los Gobiernos autonómicos. Dicho de otra forma: si el 9 de mayo cae el estado de alarma, automáticamente decaen todas las medidas impuestas a día de hoy.

Se da por hecho que el Gobierno apostará por una prórroga y ello le obliga a debatirla en el Congreso. El Consejo de Ministros tendría que acordar los términos del nuevo alargamiento del estado de alarma y presentarlo ante la Cámara Baja, que debatiría la cuestión y tendría que votarla favorablemente para que pudiera salir adelante. Todo este proceso se haría en plena campaña en Madrid, ya que el estado de alarma caduca en el domingo mismo de la semana electoral —la jornada de elecciones es el martes, 4 de mayo—, de forma que sus consecuencias podrían ser muy difíciles de calibrar para el PSOE, pero también para el resto de formaciones con respecto a la posición que adoptaran ante la nueva prórroga.

Sánchez ve, pues, como le va a estallar un problema de notable importancia en los días menos indicados y ya baraja una posible solución: Consejo de Ministros el 5 de mayo y convocatoria exprés de un pleno en el Congreso entre el 6 y el 7 de mayo para llegar a tiempo a la prórroga y evitar que decaigan las medidas. Una prórroga 'exprés' que tiene también varios hándicaps: puede despertar críticas ya en campaña, limita el tiempo de negociación para buscar apoyos externos al Gobierno y por lo tanto podría ser que no prosperara y, en tercer lugar, el calendario del Congreso no prevé actividad parlamentaria a nivel de plenos esa semana —este último es un escollo subsanable.

Se produce, pues, un cóctel perfecto para que Sánchez sea el centro de todas las miradas en los días previos a la celebración de las elecciones madrileñas. Una de las cuestiones de mayor importancia estallará en plena campaña. ¿Tendrá consecuencias en las urnas? Y si es así, ¿en qué medida? Tendremos que estar atentos a lo que ocurra en las próximas semanas en el panorama político de nuestro país.