Luz de emergencia de un coche de la Policía

La Policía alerta: las desapariciones recientes de menores podrían ser por 'un juego'

En las últimas semanas ha habido varios casos de desapariciones de menores en España que han aparecido a las pocas horas

En las últimas semanas se han sucedido en España una serie de desapariciones protagonizadas por menores de edad que ha puesto en jaque a las autoridades. En la mayoría de estos casos, los menores han aparecido sanos y salvos entre 24 y 48 horas después de ser vistos por última vez, por lo que no hay que lamentar un final trágico, pero las autoridades están preocupadas por el aumento de estos casos y lo que supone para las fuerzas del orden y para sus familiares.

Según ha informado la Ertzaintza para el medio 'Deia.eus', hay un nuevo reto que circula entre las redes sociales de los más jóvenes por el que los menores son instados a desaparecer para ganar puntos. Generalmente, el reto consta de no tener contacto ni con familiares ni con amigos en un periodo de tiempo que oscila entre 24 y 48 horas, y luego volver a casa.

Si durante ese tiempo, la familia y amigos comparten mensajes en las redes sociales alertando sobre la desaparición, los menores que lo hayan hecho ganan todavía más puntos. 

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La Policía no ha podido confirmar que las desapariciones recientes en el País Vasco se hayan dado por este motivo, pero ha alertado de la existencia de este reto para que todo el mundo esté vigilante. 

La Asociación de Voluntarios Digitales de Emergencias de Euskadi, Vost, tampoco ha confirmado el origen de estas desapariciones, pero en los últimos días había publicado varios anuncios de menores buscados por sus familiares que a las pocas horas ya habían sido eliminados tras aparecer. 

Las autoridades alertan que, a pesar de ser un reto digital y de las redes sociales, las desapariciones de menores deben atenderse con rapidez para dar con ellos lo antes posible, especialmente ante el temor de que se trate de desapariciones forzadas o secuestros. 

El problema con este tipo de retos, entonces, es que las fuerzas de seguridad de todo el Estado utilizan todos los medios a su disposición para montar dispositivos de búsqueda de estos menores, que van desde rastreos y búsquedas en las zonas donde se les vio por última vez hasta diligencias para rastrear sus últimos movimientos bancarios o telefónicos, pasando por las entrevistas a todos los familiares y amigos que hayan podido estar con ellos en las horas anteriores.

Todo este proceso supone unos costes para las autoridades, que en el caso de que sean desapariciones voluntarias por un 'juego' de internet, se derrochan y no se utilizan para temas más urgentes y necesarios para la sociedad. 

Hay que actuar rápido en las desapariciones de menores

Desde la asociación Vost han alertado que «cuando se sube el aviso de una desaparición de un menor, no hay que pensar que nos hallamos ante una chiquillada y dejar de compartirlo en las redes. Siempre es importante compartirlo porque no se sabe qué historia hay detrás y no hay tiempo que perder». 

La advertencia llega porque, tras las desapariciones de menores que aparecen horas después, hay parte de la sociedad que empieza a ver este tipo de sucesos como eso, como chiquilladas, y ya no le dan importancia. 

Este tipo de asociaciones, como Vost en el País Vasco o SOS Desaparecidos en toda España, han demostrado desde hace muchos años que las redes sociales pueden convertirse en un arma muy eficaz en la búsqueda de personas desaparecidas, ya que comparten los casos a través de sus perfiles, generalmente Twitter y Facebook, y los usuarios comparten las publicaciones en masa, llegando a muchísima gente que puede ayudar si tiene pistas sobre el caso. 

Ya se han dado muchos casos en los que los menores —y también adultos— han aparecido gracias a las aportaciones de los usuarios, que tienen a su disposición los números de emergencia de las fuerzas de seguridad y, en ocasiones, de los familiares de las víctimas, a quienes avisan sobre posibles pistas. 

Por ese motivo tanto las asociaciones como las fuerzas del orden han querido alertar de este reto para que los menores dejen de desaparecer voluntariamente, pero recuerdan que ante una desaparición hay que actuar rápidamente y acudir a la Policía, aunque haya sospechas de que sea una desaparición voluntaria.