La periodista Ana Alba en Jerusalén

España de luto: Fallece demasiado joven la querida periodista Ana Alba

Ha sido un referente como corresponsal en zonas conflictivas

La periodista Ana Alba en Jerusalén
La periodista Ana Alba ha fallecido a los 48 años | Quique Kierszenbaum - 'El Periódico'

El mundo del periodismo se encuentra hoy de luto y es que ha fallecido la periodista Ana Alba. Tenía 48 años y no ha podido ganar la batalla a un cáncer, contra el que ha estado luchando durante tres años. Un cáncer que no fue freno para que siguiera disfrutando de su pasión que no era otra que su trabajo.

Este pasado 7 de abril tenía que haber recibido en Córdoba el Premio Julio Anguita Parrado por su labor profesional. Un galardón ese que no pudo recoger en persona, por culpa de la crisis del coronaviurs, pero que le llenó de alegría y felicidad. Y es que con ese se vio reconocido el trabajo tan perfecto, humano, riguroso, incisivo y cercano que ha venido a llevar a cabo durante sus años de carrera.

Larga e intensa trayectoria profesional

En concreto, de la trayectoria de la fallecida hay que destacar que siempre se centró en lo que era el periodismo internacional. De ahí que no solo ejerciera como reportera freelance para cubrir el conflicto en Bosnia-Herzegovina sino también como corresponsal durante la guerra de Kosovo. Dos lugares donde trabajó concienzudamente, donde aprendió mucho a nivel personal y donde dejó grandes amigos.

No obstante, los últimos nueve años de su vida los pasó trabajando como corresponsal de 'El Periódico' en Jerusalén, donde llevó a cabo una larga lista de crónicas dando a conocer al mundo la realidad social, política y económica de ese lugar. Tanto la enamoró la capital de Israel que ni siquiera la abandonó cuando descubrió que sufría un cáncer. Así, viajaba a Barcelona para someterse a las sesiones de quimioterapia y al día siguiente cogía un vuelo de regreso allí.

La pérdida de Ana Alba no solo ha traído consigo la tristeza de sus familiares y amigos sino también de muchos lectores y compañeros de profesión. Precisamente buena muestra de esto último son los mensajes que están ahora inundando las redes sociales llorando su fallecimiento.

Entre esos mensajes destacan algunos tales como «Gracias por hacer un periodismo empático y riguroso, por tu entrega a las cientos de historias que nos contaste desde ese lugar que amabas», «La humanidad de sus textos solo merece una profunda admiración. El mejor periodismo en las condiciones más difíciles» o «Se marcha un ejemplo de periodismo con mayúsculas».

Palabras a las que se ha unido incluso Amnistía Internacional con este comentario: «Nuestro pésame y un abrazo muy fuerte a familiares, amigos/as y compañeros/as de Ana Alba, periodista de @elperiodico en Oriente Próximo muy comprometida con los #DDHH. Ana fue altavoz de muchos de nuestros informes y siempre denunció los abusos cometidos en zonas de guerra. DEP».

Todas estas muestras de condolencias dejan patente que Ana, que no podrá ya ver el estreno de su documental 'Condenadas en Gaza', se ha marchado dejando mucho amor y siendo un ejemplo de lo que es realmente el periodismo.