Imagen de archivo de las manos de un enfermero administrando un medicamento

Orlando supera el Covid tras semanas en el hospital y cenará con sus 7 hijos hoy

El hombre ha estado 44 días ingresado, 33 de ellos en la UCI, pero ha conseguido superar la enfermedad y a tiempo para las fiestas

Orlando es un hombre de 43 años que ha estado durante 44 días ingresado en un hospital español con Covid-19, pero que ha recibido el alta a las puertas de Navidad y podrá celebrar las fiestas con su familia, entre los que hay siete hijos de entre doce años y tres meses de edad. 

Fue el pasado 27 de octubre cuando Orlando tuvo que ser ingresado en el Hospital 12 de Octubre de Madrid tras presentar un cuadro clínico con insuficiencia respiratoria severa secundaria a neumonía bilateral por SARS-CoV-2, uno de los síntomas más graves que puede provocar la Covid.

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Solo dos días después de su ingreso, el 29 de octubre, su estado había seguido empeorando y tuvo que ser trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde acabaría estando los 33 días siguientes.

Durante ese mes largo de ingreso, Orlando necesitó intubación y ventilación mecánica debido al grave estado en el que se encontraba, y que puso en peligro su vida. También recibió elevadas dosis de analgésicos y estuvo 20 días en una posición de 'decúbito prono', es decir, boca abajo y con la cabeza girada hacia un lado. 

Además, el personal médico intentó mejorar su situación con una traqueostomía y un tratamiento con plasma hiperinmune, entre otros tratamientos. 

Durante los primeros días de su ingreso, Orlando formó parte del programa 'Acortando la distancia H120' del Hospital 12 de Octubre, en el que se intenta sortear el aislamiento que viven los pacientes ingresados con Covid-19 realizando acciones que les permitan permanecer en contacto con sus seres queridos. En el caso de Orlando, los profesionales sanitarios realizaron audiollamadas con él en las que su mujer y algunos de sus siete hijos le enviaban mensajes de voz.

Después de pasar lo peor de la enfermedad y mejorar un poco su estado de salud, Orlando pudo empezar también a tener videollamadas con ellos y a tiempo real, aunque al principio solo podía comunicarse con ellos a través de señas por los efectos de la traqueostomía. 

Después de semanas ingresado, Orlando comenzó a mejorar su estado de salud y poco a poco empezó a ver esperanzas de recuperarse. Abandonó la UCI, donde llevaba 33 días ingresado, pero se le trasladó a la planta de Cuidados Intermedios de Neumología del Hospital 12 de Octubre, donde estuvo otros 11 días ingresado. 

El 11 de diciembre, después de más de 44 días ingresado en el hospital y de luchar entre la vida y la muerte contra el Covid-19, Orlando recibió el alta y pudo acabar de recuperarse de la enfermedad en su casa, bajo estricta vigilancia de la Unidad de Seguimiento Domiciliario del Servicio de Neumología del mismo hospital. 

A las puertas de Navidad, Orlando ha confirmado que ha podido superar la enfermedad y que podrá estar con su mujer y sus siete hijos, que tienen entre doce años y tres meses —las dos más pequeñas, gemelas, tenían solamente un mes de vida cuando él fue ingresado— durante las fiestas. 

La enfermedad puede ser muy dura incluso con personas más jóvenes

La historia de Orlando confirma lo peligroso que es el Covid-19 y como puede afectar en la vida de las personas, no solamente vulnerables, sino también de los jóvenes. Orlando es un hombre de solamente 43 años, una franja de edad que, en general, no ha sufrido una gran afectación de la enfermedad, pero que aun así ha estado a punto de perder su vida por este virus.

Su caso debe recordar a la población que extreme todas las medidas de precaución posibles de cara a las fiestas para que el menor número de personas sufra por la misma situación que Orlando, y que las próximas navidades podamos seguir disfrutando de las personas más queridas. 

Las autoridades del país llevan semanas pidiendo prudencia y moderación a la hora de celebrar las navidades y pidiendo que se limiten al máximo las reuniones sociales y familiares, precisamente para evitar que más personas enfermen y acaben en los hospitales, con la sobrecarga que comportaría para el sistema y el consiguiente aumento de la mortalidad.