Neymar celebrando un gol

Neymar sigue en sus trece: el lugar donde se ha atrincherado para seguir de fiesta sin ser visto

La fiesta protagonizada por el futbolista del PSG ha reducido su número de invitados a 150 y es obligatorio el uso de mascarilla

Para la mayoría de las casas españolas se han vivido una de las Navidades más humildes que se recuerda en los últimos años. Esta situación va de la mano con la obligación de mantener un máximo de 6 miembros en cada celebración junto a las pertinentes restricciones de movilidad.

Al menos eso ocurre para la mayoría de terrestres, aunque cuando uno es una superestrella millonaria del mundo del fútbol, todas estas medidas se convierten en recomendaciones. Este es el caso de la multitudinaria fiesta que ha organizado el actual futbolista del PSG, Neymar, en su increíble mansión de Mangaratiba. 

La falta de solidaridad del brasileño, o al menos su poca preocupación por las consecuencias que puede traer un festejo de estas magnitudes durante la pandemia ha causado una revolución total en las redes sociales. Son muchos los medios que se hacen eco de su 'búnker', aunque es muy poca la información que logra salir al exterior.

Una lista que citaba a 500 invitados

La fiesta inicialmente contaba con 500 personas para disfrutar durante cinco días de la mansión paradisiaca del ex del Barça. No existía ningún tipo de medida contra el virus y el uso de mascarilla no era obligatorio, vamos, una auténtica temeridad contra la salud pública de Brasil, que no vive durante esta época su mejor cara frente al Covid.

En vista de los reclamos mediáticos y la indignación de la ciudadanía, el futbolista ha pedido a la organización, que corre a cargo de Fábrica, que lleve a cabo las medias necesarias para la legalidad del evento. La empresa ha decidido recortar el aforo a 150 participantes, lo que supone una reducción de más del 50%.

Además se debe mantener una distancia de seguridad en todo momento y el uso de mascarillas es obligatorio. La localización también contará con diferentes dispensadores de gel hidroalcohólico y todos los elementos que lleguen a la mansión deben pasar unas medidas de desinfección para prevenir riesgos.

El futbolista del Paris Saint Germain que tiene una nómina anual de 36 millones de euros quiso celebrar por todo lo alto las Navidades en el país sudamericano, para ello ordenó construir una discoteca subterránea en su propiedad. En este espacio se reunirá con los invitados hasta el 1 de enero, en lo que se ha denominado como 'búnker' acústico.

Celebración en un país asolado por el Covid

A pesar de los indicios gráficos que se han destapado en las redes por alguno de los invitados, personas cercanas al jugador han desmentido para 'France Press' que él haya sido el organizador del evento. En este caso la Agencia Fábrica es la que se hace responsable de esta celebración y los allegados del 'clan Neymar' se desmarcan a través de uno de los abogados del futbolista.

«Está con su familia, con su hijo y su fisioterapeuta» ha mencionado uno de los miembros del equipo brasileño, información que no ha podido ser contrastada, pero no encaja con la presentada por los asistentes.

En este 2020, Brasil ha sido uno de los países más afectados por la pandemia. Primero, como se señala desde diferentes puntos de la prensa internacional, por la negativa de Bolsonaro a afrontar la pandemia. Situación que ha llevado al país carioca a sumar cerca de 200.000 muertos por esta causa. 

La respuesta por parte del entorno del futbolista, y sus acciones en una época difícil para el resto de la ciudadanía —que no puede ni reunirse con sus familiares más cercanos— muestra la poca solidaridad que alguno de los personajes más famosos tienen con el resto del globo. Solo cabe esperar que no haya ninguna noticia de contagio durante la celebración, que incluso pueda afectar al propio Neymar.