Un camarero sirviendo mesas con la mascarilla

Médicos de Familia denuncian algo que se ve mucho en terrazas y es 'un riesgo'

Esta acción puede afectar, sobre todo, a las personas más vulnerables

Las restricciones para frenar la pandemia del coronavirus llevan dando que hablar desde que se empezaron a introducir en nuestro país. El cierre de la hostelería y los comercios son uno de los temas que han creado debate entre la población.

No obstante, esta vez vamos a hablar de una acción que puede llegar a ser peligrosa para los grupos vulnerables, y así lo ha querido transmitir la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria ('semFYC'). 

El peligro de fumar en terrazas

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Según ha explicado la 'semFYC', el hecho de la permisión de fumar (y ‘vapear’) en lugares donde hay gente podría suponer riesgo de transmisión. Así, han declarado «su preocupación por el riesgo que supone para la trasmisión del virus, el permitir fumar y vapear en las terrazas de la hostelería» a través de un comunicado

«Existe evidencia consistente sobre la transmisión del SARS-CoV-2 por medio de aerosoles como forma predominante de contagio. Los aerosoles se producen al respirar y al hablar, siendo la carga mucho mayor cuando se realizan actividades en las cuales se exhala el aire con más fuerza, como cantar, gritar o fumar. Y esto último es aplicable al vapeo y a otras nuevas formas de consumo de tabaco» se puede empezar leyendo en el texto de la ‘semFYC’. 

Y es que, según continúan explicando los expertos, aunque las medidas de salud pública garanticen la distancia mínima en restaurantes y bares, «los aerosoles que transmiten este virus están formados por partículas muy pequeñas en suspensión» y, estas partículas, son capaces de llegar «mucho más allá de la distancia contemplada en el citado acuerdo».

Según explica la 'semFYC', estas partículas pueden llegar a infectar a 8 metros de distancia, según las condiciones ambientales. Además, estas partículas pueden «permanecer mucho más tiempo suspendidas en el aire que las partículas de un tamaño superior», algo que podría incrementar el riesgo de contagio. 

Un riesgo para la población vulnerable

Así, los expertos han lanzado un aviso que no deberíamos pasar por alto: «cuando se permite fumar o utilizar otros dispositivos susceptibles de liberar nicotina en una terraza, se pone en riesgo a las personas que se encuentran en ella, así como al propio fumador que, durante varios minutos, permanece expuesto a los aerosoles de otros sin mascarilla».

Esto puede afectar, sobre todo, a la población vulnerable como los ancianos, las embarazadas o las personas enfermas. 

Además, también han señalado que, al fumar se lleva a cabo un gesto ‘peligroso’ repetidas veces: llevarse la mano a la boca de forma reiterada. Esto puede provocar dos consecuencias diferentes.

La primera es que la persona que fuma se expone «a las gotas que exhalan otras personas» y, la segunda, es que tanto las personas como los objetos de los fumadores «quedan expuestas a las gotas y aerosoles exhalados por el fumador con más fuerza de la habitual».

Así pues, si la persona que fuma es portador de la Covid-19, el propio cigarrillo puede contribuir «al aumento del riesgo de contagio».

Así, los expertos también han señalado que existen diversos estudios que demuestran que «la infección por COVID-19 es cinco veces más probable en jóvenes que habían usado cigarrillos electrónicos previamente» y puede llegar a ser hasta siete veces más si, además de cigarrillos electrónicos, también se fuma tabaco normal.  

Alertan sobre el incumplimiento de la normativa

La semFYC también ha aprovechado para poner sobre la palestra el incumplimiento de una normativa. Concretamente, se trata de una norma de la Ley 28/2005 en el artículo 2.2, en el que se indica que no se debe fumar en terrazas semi cerradas, ya que «las concentraciones de partículas de aerosoles pueden llegar a niveles similares a las de un espacio cerrado».

A esto se le debe sumar que en la mayoría de los establecimientos no se cumple con la distancia interpersonal mínima de 1,5 metros (no entre mesas, sino entre personas de la misma mesa). 

Así pues, la 'semFYC' se sitúa a favor de la hostelería sin humo y explica que Baleares, Canarias, Aragón, la Comunidad Valenciana y Asturias «ya han adoptado esta medida al amparo del estado de alarma».

Aún así, los expertos también piden la «ampliación de las leyes reguladoras a nivel estatal que iguale la normativa en todo el territorio y no se limite al estado de alarma», sino que se apliquen de forma definitiva.