Imagen de dos profesionales de la salud conversando al lado de un coche con los trajes de protección

Segundo ataque al coche de una médico en España: Le pintan una frase

Aumentan los mensajes de odio de comunidades de vecinos a empleados en profesiones de riesgo

«Rata contagiosa». Esto es lo que se ha encontrado una sanitaria al ir a coger el coche para dirigirse a su centro de trabajo, según denuncia en Twitter la agencia  EFE Salud. La imagen del coche de esta doctora con la pintada hecha con spray viene acompañada de un texto que condena la «indignidad humana» y muestra su apoyo a los profesionales sanitarios.

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Según explica EFE Salud en el mensaje, «una médica ginecólogo de Barcelona se ha encontrado este mensaje pintado en su coche cuando ha bajado al garaje comunitario de su urbanización para ir a trabajar a su hospital».  

El mensaje fue publicado ayer por la noche y ya lleva 7,300 retweets y miles de mensajes de apoyo a la médico en cuestión y todo el personal médico y sanitario. «El sinvergüenza que ha realizado esta monstruosa pintada que se abstenga de ir al hospital si cae enfermo, que le opere y medique su proveedor de sprays», dice uno.

La policía avisa: es un delito

Policía Nacional  acaba de comunicar que  perseguirá los delitos de odio  en forma de mensajes contra los profesionales expuestos al coronavirus, como personal sanitario y personal de los supermercados, a los que algunos vecinos piden que no regresen a sus casas una vez finalizada su jornada de trabajo.

El aviso de la policía, que recuerda que las comisarías siguen abiertas durante el estado de alarma y que perseguirán este tipo de mensajes de odio, se produce después de que en las redes sociales hayan aparecido mensajes de comunidades que piden a sus vecinos que trabajan en profesiones de riesgo que busquen un refugio en otros lugares durante la pandemia.

El caso de la pintada al coche de la doctora se produce después de otro caso sonado, el de Míriam Armero, cuyos vecinos en una comunidad de  Cartagena la invitaron a abandonar su casa en la que vive de alquiler con sus hijos porque su trabajo como  cajera de supermercado  es, según el mensaje que le enviaron, un «riesgo» de contagio.