Un camarero sirviendo en unas mesas en la playa durante el verano

Mallorca se planta y marca el camino para otras partes de España

El Govern balear se ha plantado y ha optado por cerrar varias zonas para evitar el conocido como 'turismo de borrachera'

El llamado ‘turismo de borrachera’ ha obligado a cerrar tres calles en Mallorca durante los próximos dos meses. El Govern balear ha tomado esta drástica decisión para evitar imágenes tan lamentables como las del pasado fin de semana.

Tres calles de los municipios de Palma y Calvià quedan cerradas desde hoy. Se trata de las conocidas como calle del jamón y calle de la cerveza, en la Platja de Palma, y Punta Ballena, Magaluf.

El Govern balear ha ordenado el cierre de todos los locales, bares y restaurantes de la zona. El motivo no es otro que evitar situaciones como las vividas del pasado fin de semana. Centenares de turistas campaban a sus anchas sin mascarillas y sin respetar la distancia de seguridad.

Más medidas contra el 'turismo de borrachera'

Al cierre de estas tres calles se suma la orden de cerrar el interior de los bares de la Platja de Palma y Magaluf y el ‘West End’ en Ibiza. Por el momento, sólo podrán abrir las terrazas para un aforo máximo de 100 personas y siempre y cuando se mantengan las distancias de seguridad pertinentes. Además el uso de taburetes en la zona de la barra no está permitido. Los clientes sólo podrán usar las mesas.

En una resolución que ha entrado en vigor hoy mismo, también queda prohibido el uso de cubos y pajitas de más de 30 centímetros de longitud para el consumo de bebidas alcohólicas. Esta práctica es muy común en estas zonas con ‘turismo de borrachera’. Y es que el Consejero de Turismo, Iago Negueruela ha asegurado que no se van a tolerar según que comportamientos. “No queremos este tipo de empresarios ni este tipo de turistas”, ha añadido.

Multas para los que se salten las normas

Además, la Consejera de Administraciones Públicas, Isabel Castro, ha anunciado que se intensificará la vigilancia en las zonas afectadas. Las sanciones por incumplimiento pueden conllevar multas de hasta 600.000 euros y el cierre del local hasta tres años.

En el caso de los turistas, quienes incumplan las normas podrán ser multados con sanciones que van desde los 3.000 hasta los 60.000 euros.

No hay que olvidar que en Baleares hay en este momento un total de 12 focos de coronavirus activos y 169 personas están en seguimiento.