Ministra de Hacienda, María Jesús Montero y la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño durante una rueda de prensa.

El Gobierno ya prepara una subida de impuestos. A quién le tocará pagar

Las responsables económicas del Ejecutivo respaldan el aumento de la fiscalidad y la creación de nuevas tasas

El Gobierno está preparando un proyecto de Presupuestos que incluye nuevas tasas y prevé una subida fiscal de más de siete puntos del PIB como una de las medidas para hacer frente a la  crisis económica  abierta a raíz del coronavirus. El proyecto aún no tiene fecha para ser llevado al Congreso, pero cuenta con el apoyo de las máximas responsables económicas del Ejecutivo.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, han dado el visto bueno al plan para subir la presión fiscal que ya avanzó hace unos días el vicepresidente segundo Pablo Iglesias, aunque entre ellos existe una discrepancia evidente.

En su comparecencia esta semana en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, Iglesias propuso la superación de esta crisis con recetas keynesianas: subir el gasto en sanidad y dependencia, y subir los ingresos reforzando la industria y con una política fiscal más redistributiva y progresiva. 

Sin reforma fiscal, dice Iglesias, no hay reconstrucción, y esta pasa por aumentar los impuestos más de siete puntos del PIB. Para hacer propone la  «tasa de reconstrucción», un impuesto a las grandes fortunas que según sus cálculos afectaría a los patrimonios de más de un millón de euros y lograría una recaudación de 11.000 millones, el 1% del PIB.

El plan para subir los impuestos de Pablo Iglesias, que cuenta con un principio de acuerdo con el presidente Pedro Sánchez, incluye también la subida progresiva del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) y nuevas tributos a las transacciones financieras y los servicios digitales, entre otros.

Sin embargo, ni Montero ni Calviño se han pronunciado sobre la «tasa de reconstrucción» y se han limitado a hablar de un proyecto legislativo en el que se incluya una tasa sobre los servicios digitales (tasa Google) y las  transacciones financieras (tasa Tobin), y una nueva fiscalidad verde con un impuesto sobre el transporte aéreo y sobre los plásticos. 

Las grandes fortunas se blindan

La ministra de Hacienda recordó que la subida impositiva forma parte del acuerdo de coalición, y tiene que ayudar a resolver el problema de ingresos públicos que sufre España. «Nuestros impuestos representan un 39,2% del PIB español, mientras que la media de la eurozona es de 46,5%, lo cual nos da un margen de mejora  en la recaudación», dijo.

Por su lado, durante su comparecencia en la comisión de reconstrucción, Nadia Calviño pidió a los partidos su apoyo a los proyectos legislativos para crear la tasa Google y la tasa Tobin, aunque igual que Montero no mencionó la tasa de reconstrucción propuesta por Iglesias.

Según las previsiones de Calviño, el PIB español caerá más del 9% en 2020 y el déficit se disparará a más del 10%. Por eso avisó que cuando se empiece a vislumbrar el crecimiento económico «será necesario recuperar también la senda de la  consolidación fiscal» para reducir el déficit y la deuda. Y eso pasa por «reforzar los ingresos públicos».

Mientras, los planes fiscales de Iglesias ya han provocado los primeros movimientos entre los  grandes patrimonios, ya que abogados fiscalistas, banqueros privados y asesores financieros que trabajan con las grandes fortunas están preparando medidas ante el hachazo fiscal  como la creación de estructuras societarias familiares o estructurar la inversión de capital de riesgo.