Pedro Sánchez en rueda de prensa durante la pandemia del coronavirus

Luz verde al plan para salvar los bares en España (pero no todos)

El Gobierno aprobará el plan de rescate a la hostelería y el comercio pero deja fuera de las ayudas a los negocios insolventes

El Gobierno de Pedro Sánchez pondrá en marcha las ayudas para rescatar al sector de la hostelería. El departamento económico que dirige Nadia Calviño ha dado luz verde al plan de ayudas adicionales a uno de los sectores más castigados de la crisis del coronavirus. El paquete de medidas se aprobará previsiblemente el próximo martes 22 de diciembre.

El paquete de ayudas fue anunciado hace un mes por Pedro Sánchez y saldrá adelante tras haber sido discutido entre los ministerios. La propuesta nace del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y ha causado división en el seno del Gobierno.

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El principal freno venía del área económica de la vicepresidenta tercera, Nadia Calviño, y del Ministerio de Seguridad Social que dirige José Luis Escrivá. Estos, junto a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, pedían estudiar primero las necesidades del sector y evitar que se solapara con ayudas ya existentes en algunas comunidades autónomas.  

Tras discutir el plan, Nadia Calviño ha dado el visto bueno que permitirá desbloquear el plan de ayudas a la hostelería y el comercio. Industria tiene previsto en las próximas horas convocar a las comunidades autónomas y las entidades locales para presentar el contenido del decreto. La reunión se podría producir hoy mismo, según fuentes del ministerio.

La noticia ha sido recibida con frialdad por los empresarios del sector, que llevan días saliendo a la calle en diferentes puntos del país para reclamar medidas urgentes de rescate. Aseguran que las ayudas a la hostelería y el comercio llegan tarde, y que la situación se va a complicar durante la campaña navideña debido al endurecimiento de las medidas.

La patronal del sector habla de «situación desesperada», y reclama ayudas por valor de 8.500 millones de euros en ayudas directas, como sucede en otros países como Alemania y Francia. Antonio Garamendi, de la CEOE, recuerda que la hostelería es «probablemente el sector más castigado por la pandemia», con 334.000 trabajadores en ERTE.

El plan de ayudas ha sido elaborado y discutido por las áreas de Economía, Hacienda, Trabajo, Industria y Seguridad Social. Algunas medidas afectan a la propiedad privada y ha exigida también la participación del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. El plan quiere ser un «salvavidas» para bares, restaurantes y otros comercios en situación desesperada.

No habrá ayudas para los insolventes

Las ayudas llegan tarde para muchas empresas, que tendrán que cerrar en breve. El Gobierno quiere limitar el plan de rescate a los negocios que aún sean viables y evitar inyectar dinero público a empresas que ya están sentenciadas. La idea es dejar fuera del plan a empresas con escasa viabilidad y centrar los recursos en las actividades con mejor perspectiva.

Así lo han planteado Industria y Asuntos Económicos a los representantes del sector, a quienes han razonado la medida por los recursos fiscales limitados y el escenario de gran incertidumbre. El Gobierno cree improductivo inyectar dinero público de forma artificial a empresas que no tienen perspectivas de sobrevivir al cambio de coyuntura tras la pandemia.

Su intención es no conceder subvenciones a fondo perdido para empresas que no van a poder reabrir, ya que esto supondría un problema de cara a los compromisos del Gobierno con Bruselas. Hay que recordar que la Comisión Europea vigila muy de cerca la gestión económica del Gobierno en España para garantizar la eficiencia de las ayudas.

Las empresas que no reanuden la actividad tendrían que devolver las ayudas y esto causaría un mayor problema para muchas personas que, además de tener que cerrar el negocio, habrían contraído una deuda con el Estado.

Bonificaciones y exenciones

El plan que el Gobierno aprobará seguramente el martes que viene contempla una serie de bonificaciones y exoneraciones en las cuotas de la Seguridad Social, y una ampliación de carencia y del plazo de amortización de los créditos ICO. Otra medida es forzar a propietarios e inquilinos de comercio a renegociar los contratos de alquiler ante la situación excepcional. 

En este caso se trataría de una modificación contractual acordada por ambas partes para establecer un nuevo precio del alquiler que reduzca los costes fijos del empresario, cuyos beneficios se han desplomado por las restricciones a raíz de la pandemia. Estas son las medidas que Industria presentará a las comunidades hoy mismo. 

En algunas regiones ya existen ayudas al sector. En Cataluña, el pasado mes de octubre se aprobó una medida según la cual los empresarios podrán iniciar una negociación con los propietarios de los locales para una rebaja de la mensualidad. Si esto no fuera posible, la Generalitat establece que el importe del alquiler de los negocios cerrados quedará rebajado al 50% de forma inmediata. La norma vale para bares, gimnasios, centros de estética, bingos y salas de juegos.

Llegan tarde, según los empresarios

Pedro Sánchez admitió el pasado 13 de noviembre que «el turismo, el ocio y la hostelería son los sectores más afectados por la emergencia sanitaria». Lo hizo en el transcurso de su gira para presentar el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía española, en un momento en el que ya se había decretado el cierre del sector.

El presidente del Gobierno anunció entonces su intención de poner en marcha un paquete de ayudas para acompañar el cierre de medidas de alivio. Ahora, este plan verá la luz con el beneplácito del sector económico del Gobierno, pero los empresarios creen que llega tarde y que muchos negocios ya han tenido que cerrar o lo harán en breve.

En todo caso, el Consejo de Ministros espera aprobar el próximo martes el plan de rescate a la hostelería y el comercio, junto a otras medidas como el decreto contra los desahucios y la prohibición del corte de suministros básicos a familias vulnerables.