Fernando Simón hablando con las banderas de España y Europa de fondo

El aviso de Simón cuando España empieza a recibir buenas noticias: 'Estamos mal'

En España se ha observado una estabilización de los datos de contagios en los últimos días

Fernando Simón ha calmado hoy los ánimos que se habían desatado hoy en algunos sectores de la sociedad ante las buenas noticias que llegan desde los datos epidemiológicos del coronavirus

Según se ha podido observar en los últimos días, la segunda ola de la pandemia se ha estabilizado en España en una especie de 'meseta' que hace que los datos, aunque no terminan de bajar, tampoco suben. España notifica hoy por hoy unos 20.000 casos de Covid-19 nuevos al día, muchos menos que algunos países europeos y en línea de lo que notificaba hace una semana, por lo que se puede decir que la expansión del coronavirus no se ha seguido acelerando. 

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De hecho, en varias regiones del país se ha conseguido invertir la tendencia y la mayoría de indicadores están mejorando, a excepción de los hospitalarios, donde suele tardar más tiempo en llegar esta mejora.  Por esa razón, Fernando Simón ha preferido poner los pies sobre la tierra y avisar de que, aunque parece que la situación ha mejorado en algunas zonas, España todavía está «mal».

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias ha admitido que la situación «está mal», pero que «dentro de lo mal», se podría estar observando ya esa bajada en los casos de contagio en varias zonas del país. Aun así, todavía es muy pronto para ser optimistas, y la mayoría de expertos insisten en que la situación podría volver a dispararse en cualquier momento, como ha ocurrido ya en países como Francia, Italia, Portugal, Alemania y Reino Unido. 

Fernando Simón ha explicado en una entrevista en TVE que la media de incidencia acumulada en todo el país ya está por debajo de los 500 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos quince días, después de varios días por encima. Aun así, este dato sigue estando muy por encima de los 250 casos que se consideran ya una situación preocupante, y mucho más todavía de los 50-60 casos necesarios para empezar a controlar la situación. De hecho, Sánchez propuso los 25 casos por cada 100.000 habitantes como meta antes de levantar el estado de alarma, por lo que aún queda mucho camino por recorrer.

«Estamos mal, pero, dentro de lo mal, los casos se están estabilizando y a nivel nacional no se están incrementando, por lo que podríamos estar descendiendo un poco», ha aclarado Simón, aunque también ha añadido que aunque «no se puede descartar» un confinamiento domiciliario como el de varios países de Europa y que algunas comunidades han pedido ya, cree que la pandemia se puede llegar a controlar con las medidas vigentes actualmente y las que están tomando las regiones.

Además, el doctor asegura que todavía «hay cierto margen» para terminar de controlar la segunda ola de la pandemia y que el confinamiento domiciliario de la primera ola «por ahora no es necesario». 

Se controlan los contagios, pero las hospitalizaciones siguen subiendo

El hecho de que la segunda ola se haya estancado entorno a 20.000 contagios diarios es una buena noticia porque no está aumentando la transmisión comunitaria, pero es una mala noticia porque eso indica que en las próximas semanas se seguirá hospitalizando a las personas con un cuadro clínico más grave, y algunas de ellas tendrán que ser ingresadas en la UCI. 

Esta es la principal preocupación de muchos expertos que creen que, a pesar de haber «estabilizado» los contagios, no será suficiente para quitarle tensión al sistema sanitario y evitar un exceso de muertes cada vez mayor. Para frenar en seco los contagios, defienden que la única medida realmente eficaz es el confinamiento domiciliario, como ya se demostró en primavera. 

De otra forma, el país se enfrenta a la posibilidad de que cualquier descuido, por pequeño que sea, pueda volver a disparar los casos y el sistema sanitario, ya tensado en muchas zonas, colapse. De momento, Sanidad sigue insistiendo en esperar a ver qué efecto tienen las últimas restricciones en los contagios y cómo eso se traduce luego a los hospitales.