Efectivos sanitarios con equipos de protección individual atendiendo un paciente durante la emergencia del Coronavirus

La mujer que predijo el coronavirus marca el escenario próximo (y da un poco de miedo)

Tiene claro que esta no será la última oleada de la pandemia

Hay quien considera a Laurie Garret como una especie de profeta científica. Esta escritora y divulgadora americana es conocida por su best-seller, 'The Coming Plage', donde ya escribía sobre una posible pandemia mundial. Tras pasar por la Escuela de Salud Pública de Harvard, también ha ganado un Pulitzer por su cobertura del ébola en Zaire o ha sido consultora de la película 'Contagio' de 2011. 

Pero si por algo es conocida es por un artículo de 2005 en la revista 'Foreing Affairs'. En él ya advertía de la posibilidad que una pandemia a escala mundial que supondría millones de muertos y «costos económicos inimaginables. También habla del cierre delcomercio y las fronteras  a nivel global. Fiel reflejo de lo que estamos viviendo hoy en día por culpa del coronavirus SARS-CoV-2. 

Muy preocupada por como políticos de muchos países, como el suyo Estados Unidos, empiezan a permitir una vuelta a la actividad, afirma que será difícil que un futuro próximo se puede dar por acabada la batalla contra el coronavirus. En palabras al 'New York Times', explica que la única solución definitiva será encontrar una vacuna  que sea realmente efectiva. Mientras, confirma que seguirán habiendo  oleadas de coronavirus, y no descarta que estas se produzcan durante los próximos 36 meses

Cuál es la manera de frenar el virus

Garret se muestra especialmente  molesta con la lenta respuesta en muchos lugares, poniendo como ejemplo Donald Trump de quién critica sus palabras sobre tratamientos no probados o curaciones absurdas. Una de ellas el famoso remdesivir, que aunque esté teniendo algunos efectos positivos, de momento no es más que un parche. 

Tampoco duda que China ha ocultado información y que se ha guardado mucho material sanitario que no ha querido exportar. Aun así, como muchos expertos, insiste en dar una clara solución para conseguir frenar el virus hasta que haya vacuna: las pruebas.  Estas son la única manera rápida y efectiva de saber quién puede o no volver a lugar públicos o al trabajo.