Juanma Moreno, presidente de Andalucía, con mascarilla

'Creíamos que las próximas semanas bajaría el ritmo pero será una explosión'

La nueva cepa británica afecta en algunos territorios a un 40 por ciento de la población

La situación crítica que se ha vivido durante estas últimas semanas en todo el territorio español ha dejado escenas completamente devastadoras para la mayoría de regiones. Pero al final del túnel se ve la luz, y de ese halo se ha contagiado el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, que ha estimado que tras esta etapa complicada hay un «rayo de esperanza».

El regidor ha catalogado las jornadas previas como un auténtico «sacrificio y esfuerzo» por las semanas terribles que ha vivido el territorio andaluz. Estas declaraciones están apoyadas por el primer dato en un mes que la región reporta, menos de 2.000 casos de Covid, la cifra más baja diaria desde el pasado 10 de enero. 

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Aunque estás noticias invitan al optimismo, no conviene relajarse, ya que el día 9 la comunidad autónoma contabilizó un nuevo récord de fallecidos, una cifra que elevó a los 126. A causa de esta trágica noticia el responsable del gobierno andaluz ha querido realizar un llamado a la prudencia ciudadana. Moreno ha optado por pedir responsabilidad y un esfuerzo colectivo constante, ya que aún existen demasiadas incertidumbres en el horizonte como para pensar que la pandemia ha sido reducida.

«No nos podemos relajar sería el mayor de los errores»

Así lo ha comunicado el delegado del gobierno durante su intervención en la reunión del Consejo Asesor de Alertas de Salud Pública de Alto Impacto celebrado en Córdoba. «Si me preguntáis si nos podemos relajar, mi respuesta es un rotundo no. No nos podemos relajar, sería el mayor de los errores» ha comentado. 

«Estamos en el buen camino, pero ni mucho menos ha acabado esta batalla. Hay muchas incertidumbres que aún tenemos que tener en cuenta mientras el ritmo de vacunación sea tan desesperadamente lento» relataba el líder de la delegación gubernamental.

Entre los factores que no permiten una relajación de las medidas restrictivas o de las reuniones sociales, está la aparición de variables del patógeno. Cabe recordar que en la actualidad existen tres cepas reconocidas por los organismos internacionales que ponen el peligro a la población y tienen una forma de actuación diferente en el organismo.

Con respecto a estas mutaciones y al riesgo de una recaída que cause una cuarta ola, el presidente se ha referido con severidad, advirtiendo que pueden «venir a complicar el panorama». Sobre la británica, que es la que cuenta con una mayor representación en el territorio, el presidente calcula que actualmente suma el 20% aproximado del total de contagios presentes en Andalucía, un porcentaje que podría alcanzar el 40% en puntos concretos como Cádiz o Granada.

«Conforme avanza su incidencia va creando una cepa dominante. Eso puede hacer según nos informan los expertos epidemiológicos, que en 2, 3 o 4 semanas se convierta en la predominante de la región, lo cual hace que tengamos una honda preocupación»

Los riesgos de la nueva cepa y sus consecuencias

Juanma Moreno ha recalcado el peligro que es el virus sobre la población, y lo cataloga como extremo, dado que no existen datos reales incidencia de la cepa británica, que aún no ha alcanzado su potencial máximo. Advierte que «en las próximas semanas podríamos volver a tener un crecimiento explosivo de casos. A final de mes podría precipitarse un mayor nivel de contagios e infección por la cepa británica, de ahí que tengamos que seguir extremando las precauciones» ha concluido.

Algunos de los testimonios que advierten de la sintomatología de las nuevas mutaciones es más peligrosa y que su tiempo de incubación es menos que el de la cepa principal. Sin duda a pesar de que la situación se ha revertido a causa de las medidas preventivas y de distanciamiento social, cabe esperar a una desescalada programada para no volver a caer en una fatídica cuarta ola.