Varias personas alrededor de una mesa en una comida de Navidad

Una comida en Reyes está detrás de la mayoría de casos nuevos en una parte de España

Se han disparado los casos tras las navidades

Lo que más se temía tras la relajación de las restricciones durante las fiestas navideñas ha acabado ocurriendo. Tuvieron que pasar algunos días, pero unas dos semanas después del final de las vacaciones los datos no engañan: las Navidades han provocado que la situación de la pandemia en España llegue a un nivel muy preocupante

Y no será porque los expertos no habían advertido de las consecuencias que podía tener no aplicar algunas de las restricciones vigentes. Aunque en principio parece difícil de cuantificar cuál ha sido el impacto real de las cenas, comidas o reuniones navideñas hay en una parte donde sí aseguran que esto podría ser la causa del importante incremento de casos que se ha producido en las últimas jornadas. 

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Así esto es lo que piensa el gobierno de Baleares que podría haber pasado en la isla de Formentera. Tras el trabajo y el análisis de los contactos de los diferentes contagiados, esta es la conclusión a la que habrían llegado los rastreadores. 

Fue concretamente el portavoz del Comité Autonómico de Gestión de Enfermedades Infecciosas de Baleares, Javier Arranz quien anunciaba esta semana que el gran aumento de los casos en Formentera se debía a «una comida familiar celebrada el día de Reyes». 

Arranz explicaba que esta es una demostración de la facilidad con la que se «disemina» el coronavirus, aunque sin mencionar si creía que se podía tratar de la nueva cepa. Esta detalló como había sido esa reunión que tuvo lugar el 6 de enero. 

Concretamente habrían sido 15 las personas que se habrían juntado en un restaurante de la isla y que habrían estado «sentadas en mesas de seis». Esto en principio no rompía las restricciones vigentes en ese momento. Lo que explicaba el experto es que en ese momento ya había dos personas mayores de ochenta años que estarían contagiadas sin saberlo. 

Javier Arranz continuaba relatando que «luego, algunas de estas personas, unos días después, se reunieron con otra parte de la familia, en el mismo restaurante». Y lo que finalmente acabó extiendo el virus por toda la isla es que alguno de los asistentes a una de las dos comidas fue a trabajar pese a presentar síntomas leves. «Se juntan varias cosas: brotes y personas asintomáticas o con pocos síntomas que siguen haciendo reuniones pensando que eso no será coronavirus», explicaba el portavoz del comité balear. 

Por eso insistía en recordar que «es covid, es lo que ahora tenemos. Si ahora alguien tiene síntomas de gripe, aunque sea un poco de tos, lo que tiene no es gripe, es covid». Por eso pedía que ante cualquier síntoma hay que quedarse en casa y no ir a trabajar. Aseguraba que lo que ha pasado en Formentera puede volver a pasar en cualquier lugar y en cualquier momento y por eso destacaba la necesidad de solo relacionarse con un núcleo. 

Los datos que han obligado a endurecer las restricciones en la isla

Y aunque la isla de Formentera no presente unos cifras de las peores de toda España, la realidad es que el incremento sufrido en las dos últimas semanas es espectacular. Actualmente tienen 100 casos activos entre sus poco más de 12.000 habitantes, cifras «muy preocupantes» para la presidenta del Consell de Formentera, Alejandra Ferrer. 

En las dos últimas semanas la incidencia acumulada de se ha disparado un 173%. Se ha pasado de 239,5 casos por cada 100.000 habitantes (29 casos detectados hace dos semanas) a 652,3 (79 en las dos últimas). 

Y como es lógico el gobierno balear ha tomado medidas. Hace unos días ya se confirmaba el cierre perimetral de la isla. Además, este viernes entraba en el nivel 4 de medidas. Entre otras, implica el toque de queda a las 22 horas o el cierre del interior de bares y restaurantes.