Nichol Olsen durante una celebración

Aparece sin vida junto a sus hijas 'la madre perfecta': tenía 37 años y una vida de sueño

A día de hoy las investigaciones sobre este terrible suceso siguen abiertas

A sus 37 años, Nichol Olsen tenía la vida perfecta. Era madre y esposa y había iniciado un negocio junto a dos amigas cercanas. Nada hacía presagiar el terrible final de esta mujer que apareció sin vida en Texas.

Madre de tres hijos, con un negocio estable de peluquería en San Antonio, amante del deporte y emprendedora, así era Nichol Olsen. Cuando no estaba trabajando, se dedicaba de lleno a sus dos hijas de 16 y 10 años, Alexa y London.

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«Amaba a esas chicas», dijo una amiga de Olsen, Vanessa Turney, a la revista ‘People’ tras el suceso. «Estaba increíblemente orgullosa de quiénes eran como personas», añadió.

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El carácter de esta mujer era muy bueno y hacía amigos en todos los lugares a los que iba. Tanto era así que en uno de ellos conoció al competidor de rodeo y empresario, Charlie Wheeler, con quien empezó a salir.

Más tarde, ella y sus hijas se mudaron a su gran casa en la comunidad cerrada de Anaqua Springs Ranch, Texas, lugar donde ocurrió la tragedia.

Un espantoso hallazgo

La mañana del 10 de enero de 2019, Chalie Wheeler llamó desesperado al 911 para informar que había encontrado a su pareja y a sus dos hijas completamente inmóviles dentro de la casa en la que residían.

El novio de Olsen explicó a la policía que él y su novia habían tenido una discusión la noche anterior. Por eso él se había marchado a casa de un familiar a pasar la noche. Sin embargo, a su vuelta al día siguiente, se encontró con los cuerpos sin vida de las tres mujeres tendidos en el suelo.

El forense determinó que la muerte de Nichol Olsen y sus hijas, provocada por un arma de fuego, había corrido a cargo de la madre, quien supuestamente después de matar a sus hijas se habría quitado la vida.

«Es una locura que alguien piense que ella era capaz de matar a sus propias hijas», explicó el hermano de Nichol, Justin Olsen. «Estaba haciendo planes para el futuro, estaba inscribiendo a London en clases de canto», añadió.

Un giro en el caso

Lo cierto es que Javier Salazar, alguacil del condado de Bexar, anunció hace tan solo unos meses que los investigadores no había encontrado nada para anular la decisión del forense. Sin embargo, el pasado mes de enero, explicó que la investigación era insuficiente y reasignó el caso a un investigador de casos sin resolver.

Mientras tanto, los padres de London y Alexa han presentado demandas por homicidio culposo contra Charlie Wheeler, alegando que la muerte de las niñas fue negligencia suya.

En la demanda presentada por el padre de London, Héctor Bribiescas, se alega que después de una larga discusión con Nichol Olsen, en la que supuestamente exhibía un «comportamiento cada vez más errático, quien era su pareja salió de la casa siendo conocedor de que había dejado un arma de fuego sin asegurar».

Therese Huntzinger, abogada defensora de Wheeler, explicó que su cliente estaba completamente «destrozado por las muertes y que no tenía «ninguna responsabilidad, ni criminal ni civil, en este asunto. Es absurdo».

Por su parte, el padre de Alexa, Carlos, compartió recuerdos de su primogénita fallecida con su hija recién nacida. «Miramos la foto de Alexa en la pared todos los días y le muestro a mi hija pequeña fotos de su hermana mayor, sabiendo que ella nunca llegará a conocerla. Y mi hija mayor tampoco la verá, al menos no hasta que terminemos todos juntos en el cielo», sentenciaba afligido. Y es que es muy dura la situación que les está tocando vivir a estos padres en primera persona, que ahora tratan de mantener intacto el recuerdo de estas jóvenes.