montaje con foto del lugar

Resuelto un crimen en España: un triángulo amoroso, un hacha y un cúter

El fallecido fue agredido con un hacha, arrojado de lo alto de una colina y rematado con un cúter

El pasado 27 de febrero, un senderista encontró el cadáver de un hombre de mediana edad en el monte Andatza (Guipúzcoa). La investigación ha conducido hasta los asesinos de la víctima, y dan el caso por resuelto. Detrás se esconde una macabra ejecución en la que habría implicadas tres personas.

El cadáver, en avanzado estado de descomposición, estaba maniatado y presentaba signos de violencia. Los forenses consiguieron identificar a la víctima, y a partir de ahí la Ertzaintza ha podido reconstruir sus últimos pasos. Los presuntos autores de la muerte conocían, y muy bien, a la víctima. 

El caso ha destapado un triángulo amoroso en el que un novio celoso decidió resolver la situación con un hachazo. No contentos con eso, llevaron a la víctima hasta un paraje y lo arrojaron por una colina. Aún estaba vivo cuando se acercaron hasta él y el presunto asesino le cortó el cuello con un cúter.

Así ocurrieron los hechos

El hombre hallado muerto en una pista forestal en el Usurbil, en el monte Andatza, era un expresidiario de 44 años. El 20 de enero salió de la cárcel con la idea de retomar la relación con su exnovia y así se lo planteó. Ella se negó, y cuatro o cinco días más tarde el hombre acudió a su domicilio de Hernani.

Montaje con foto del crimen
Crimen en el monte Andatza en Guipúzcoa | La Noticia Digital

Allí convivían su exnovia, la actual pareja de esta y una tercera mujer. En la terraza del piso volvió a proponerle a su ex que retomaran la relación e incluso le sugirió que mantuvieran relaciones sexuales. La pareja de la mujer, que estaba en el piso, lo escuchó todo y apareció en la terraza armado con un hacha.

Según fuentes de la investigación, propinó un hachazo en el cuello a la víctima que provocó una fuerte hemorragia. Sin embargo no murió, y el atacante improvisó un macabro plan para deshacerse del agredido. Para empezar le ató las manos y los pies con unas bridas, y metió su cuerpo en una carretilla.

Le cortó el cuello con un cúter

El atacante y su novia llevaron el cuerpo de la víctima hacia el coche con la ayuda de una carretilla. Luego habrían amenazado a la tercera inquilina para que limpiara el piso de los restos y pusieron rumbo hacia el monte. En el barrio donostiarra de Zubieta subieron por una pista forestal hasta el punto más alto.

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Estando aún la víctima con vida dejaron caer su cuerpo por una colina y después ambos se acercaron al sitio donde había quedado. Viendo que había sobrevivido también a la caída, el hombre le cortó el cuello con un cúter. La víctima murió y fue encontrado días después por un senderista que avisó a la policía.

En el lugar del hallazgo, los agentes observaron evidencias de una muerte violenta y abrieron una investigación. La autopsia determinó que el hombre había muerto desangrado por las heridas sufridas en el cuello. Una vez identificado el cadáver pudieron ir resolviendo el caso hasta llegar a los asesinos.

Acorralados por las evidencias

A finales de marzo, la Ertzaintza detuvo a dos hombres y una mujer por su presunta relación con el asesinato de Usurbil. Los tres tenían antecedentes penales, y una de las mujeres fue puesta en libertad provisional. La exnovia de la víctima y su actual pareja fueron enviados a prisión de manera provisional. 

Fotos del lugar del crimen
La policía sigue investigando este macabro crimen | La Noticia Digital

El presunto asesino confesó los hechos y reveló que más tarde había quemado una bolsa con la ropa que llevaba ese día. También se deshicieron del cúter y el hacha, e intentaron eliminar cualquier huella que pudiera implicarles. Sin embargo, en el registro la policía halló varias evidencias.

En concreto restos de sangre, unas bridas, cinta aislante y datos de geolocalización del móvil del acusado. Ante esta avalancha de pruebas, los acusados de 41, 38 y 35 años quedaron arrestados como presuntos implicados en distintos grados. El caso está visto para juicio, y la investigación queda cerrada.