Imagen de archivo de la Policía Local de Vigo

Galicia: 'Es mi mujer. No me creo que por darle dos patadas me vayáis a detener'

La mujer afirmó que no era la primera vez que ocurría ese tipo de agresiones

Un ovetense residente en Vigo ha sido detenido por propinar dos patadas a su pareja en una céntrica avenida de la ciudad gallega y en el momento de ser arrestado expresó su asombro, informó la Policía Local.

«Es mi mujer. No me puedo creer que por darle dos patadas me vayáis a detener», comentó el individuo a los agentes en el momento en que procedían a arrestarlo.

El agresor, de 44 y natural de Oviedo, aunque residente en Vigo, agredió a la mujer hacia las 17:45 horas de ayer en la Avenida Ramón Nieto y un ciudadano denunció esa actitud a la Policía.

Cuando los agentes llegaron a la zona reconocieron al agresor por la descripción del denunciante y uno de ellos se entrevistó con la víctima, quien aseguró al regresar de un almuerzo con unos amigos, su marido comenzó a darle golpes en la cabeza con la mano y seguidamente varias patadas.

A continuación, la agarró de los brazos y la tiró contra la reja de un bar, donde fue auxiliada por unos viandantes que se interpusieron entre ambos para evitar que continuase la agresión.

La mujer afirmó que no era la primera vez que ocurría ese tipo de agresiones aunque nunca antes había denunciado ese tipo de conductas a las autoridades.

Detenido por abandonar el vehículo con el que colisionó en Vigo

Un hombre ha sido denunciado tras colisionar contra una fuente situada en Vigo con su vehículo y abandonarlo en la misma, a la que causó daños por valor de 10.000 euros.

En una rueda de prensa celebrada este lunes en la ciudad olívica, el alcalde, Abel Caballero, ha detallado que los hechos tuvieron lugar este domingo sobre las 6,00 horas, cuando la Policía Local fue alertada de que un vehículo se había introducido en la fuente situada en la confluencia de las calles Rosalía de Castro y Serafín Avendaño.

Tras desplazarse al lugar, los agentes comprobaron que el vehículo había accedido al interior de la fuente, que cuenta con una pantalla que en ese momento se encontraba apagada.