Sanitarios luchando contra el coronavirus en un hospital español

'La segunda ola ya tendría fecha para terminar y para que se levanten las medidas'

Las cifras actuales están dibujando la clásica subida en campana, con un tiempo de duplicación de los casos semanales.

Desde el estallido de la pandemia, los expertos ya predijeron la llegada de una segunda ola de contagios en otoño.

Tras los peores meses de marzo, los sanitarios alertaron del peligro de relajarse con la entrada en la nueva normalidad y advirtieron de que después del verano podríamos llegar a una situación similar a la de la primera ola.

España, inmersa en la segunda ola de la pandemia

Ahora, ya hemos llegado a ese punto. Los datos epidemiológicos no paran de empeorar en nuestro país, que encabeza la lista de los países europeos donde más impacto está teniendo la segunda ola.

Países como Francia, Reino Unido y Bélgica también se posicionan en los primeros puestos de esta lista.

Queda claro que ya estamos inmersos en plena segunda ola de la pandemia. De ahí el endurecimiento progresivo de las restricciones que se está produciendo en toda Europa, con medidas tan drásticas como el confinamiento domiciliario.

Ante la gravedad de la situación es lógico preguntarse cuando se producirá el pico de la ola. Es decir, el momento en el que se alcanzarán las cifras máximas y empezarán a descender los casos progresivamente.

Sin embargo, resulta muy complicado calcular la fecha exacta del pico de la ola. El enorme impacto y la variabilidad de las circunstancias complican el cálculo.

«Será difícil la interpretación de los modelos predictivos en las próximas semanas. Con la variabilidad de las medidas, son ejercicios teóricos que hay que interpretar con prudencia» ha advertido recientemente Fernando Simón en una rueda de prensa.

¿Cuánto durará la segunda ola de la pandemia?

Aunque los datos son difíciles de interpretar, si es posible establecer una fecha aproximativa en función de la tendencia que sigue la curva de positivos diagnosticados con PCR.

Las cifras actuales están dibujando la clásica subida en campana, con un tiempo de duplicación de los casos semanales.

En caso de seguir la tradicional duración bimestral, la ola se prolongará hasta la Navidad de 2020, a la que llegará en un descenso progresivo.

De esta forma, el pico de la ola podría llegar en la tercera semana de este mes de noviembre, una fecha que Fernando Simón ya señaló como clave en la lucha contra el coronavirus.

«En la tercera semana de noviembre la situación será muy crítica para las ucis y en parte para la hospitalización en general. No sé si colapsará. No sabemos cuántas semanas va a durar esta progresión de la transmisión ni si las medidas tendrán efecto» advirtió el epidemiólogo en su primera comparecencia tras el decreto del estado de alarma.

La segunda ola de coronavirus es menos letal que la primera

A pesar de la gravedad de la situación epidemiológica, hay datos que también invitan a la esperanza. Según han reflejado las cifras, la letalidad del pico epidémico actual es muy inferior a la observada en primavera.

La tasa de mortalidad del virus se ha reducido considerablemente, pero sigue siendo muy elevada en los colectivos más vulnerables.

Los factores de riesgo siguen siendo cruciales a la hora de condicionar el éxito de los tratamientos. La edad media de los fallecidos ronda los 80 años, y el 95% de los casos presenta enfermedades previas.

Además, la gravedad clínica de los pacientes con síntomas oscila entre el 5% de los casos graves, el 20% con síntomas importantes y el 75% restante con síntomas leves.

Aunque esta segunda ola haya entrado con menor virulencia, las últimas investigaciones llevadas a cabo en la Universidad de Massachusetts han revelado que es más contagiosa que la primera.

El estudio publicado recientemente en la revista 'Nature' ha revelado que el patógeno ha adquirido la capacidad de transmitirse con más eficiencia gracias a una mutación genética.

La mutación, llamada D614G, tienen mayor capacidad para fijarse a la membrana de las células humanas y poder infectarlas.

De esta forma, las personas infectadas en todo el mundo con estas cepas producen y emiten mayor cantidad de virus, pudiendo así contagiar más fácilmente a otras personas.