Una mujer se suena la nariz con un pañuelo

Las 10 enfermedades respiratorias más comunes: causas, síntomas y tratamiento

Las patologías pulmonares e infecciones respiratorias afectan millones de personas en el mundo y son un problema de salud pública

La aparición del nuevo coronavirus, una de las peores pandemias de la historia, ha vuelto a poner en el centro de atención mundial un grupo de enfermedades con un origen común y una sintomatología parecida: las enfermedades respiratorias. Aunque las hay de todo tipo, hay unas enfermedades respiratorias más comunes  que debes conocer.

Se trata de infecciones respiratorias que afectan a millones de personas en todo el mundo y que en muchos casos suponen problemas de salud pública. La Covid-19 es la última y la que afecta más personas de golpe, pero existen otras  enfermedades respiratorias graves.

Enfermedades respiratorias: causas, síntomas y tratamiento

¿Qué es y cómo funciona el sistema respiratorio? El sistema respiratorio se encarga del intercambio de gases en el cuerpo, permitiendo el paso del oxígeno desde el aire hasta la sangre mediante las inspiraciones, y haciendo que el dióxido de carbono generado como residuo pase de la sangre al aire mediante expiraciones. 

¿Cuáles son la  causas de las enfermedades respiratorias? Las enfermedades respiratorias son cualquier patología causada por un virus, una bacteria, un hongo o circunstancias externas como las alergias, la contaminación o el frío, que alteran el funcionamiento normal del sistema respiratorio. 

Causas de las enfermedades respiratorias

El tabaquismo es una de las  principales causas de las enfermedades respiratorias  crónicas, pero existen otros factores estructurales o circunstanciales como la contaminación o el origen alérgico o infeccioso. En cuanto a las infecciones respiratorias, la mayoría vienen provocadas por virus, como el SARS-CoV-2 o el Influenza A, pero también bacterias y hongos.   

Principales síntomas

Aunque cada enfermedad presenta un cuadro particular que permite diferenciarlas del resto, la mayoría de las enfermedades respiratorias presentan una sintomatología común. Entre los principales síntomas de las enfermedades respiratorias  están la fiebre, mucosidad, tos y estornudos, silbidos y presión en el pecho, fatiga, dificultad al respirar, picor en la nariz, irritaciones de las fosas nasales y la faringe, dolor de garganta y dolor de cabeza.

Tratamiento 

Como prevención, los médicos recomiendan evitar el humo del tabaco tanto de forma activa como pasiva, vacunarse, lavarse las manos y usas mascarilla quirúrgica. Las infecciones respiratorias provocadas por bacterias  pueden curarse con antibióticos, pero las causadas por virus son más difíciles de tratar y precisan tratamientos específicos. Lo mismo pasa con las alergias. Otras no tienen tratamiento y solo se pueden aliviar los síntomas.

Enfermedades respiratorias más comunes

Las enfermedades respiratorias una de las principales causas de mortalidad e incapacidad en todo el mundo. Según los últimos datos, cada año mueren 650.000 personas solo a causa de la gripe. Estas son las enfermedades respiratorias más comunes.

1. Covid-19

Los epidemiólogos advierten que la Covid-19 es una enfermedad respiratoria pero algo más, ya que afecta también a otros órganos. Es una enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2, un nuevo coronavirus de origen desconocido. De momento no hay un tratamiento eficaz y se sigue investigando para encontrar una vacuna mientras se intenta reforzar la prevención.

Los principales síntomas del coronavirus son fiebre alta, tos seca y dificultades al respirar, y se considera la pérdida de olfato y gusto como un indicador inicial. También pueden manifestarse síntomas secundarios como diarrea, dolor de cabeza y leve dolor de garganta. La Covid-19 ha causado 46,9 millones de contagios y 1,2 millones de fallecidos en todo el mundo.

2. Resfriado común

El resfriado común es la enfermedad respiratoria más extendida en todo el mundo y, de hecho, muchas personas perfectamente sanas suelen padecerla varias veces al año. Está provocada por diferentes tipos de virus que infectan las vías respiratorias de la nariz y la garganta.

El virus causante del resfriado se transmite por el aire o por contacto directo con personas infectadas. Los principales síntomas del resfriado son congestión, goteo nasal, fiebre baja, leve dolor de cabeza, tos, malestar general y molestias en la garganta. El propio cuerpo la combate y desaparece en unos días sin tratamiento, más allá de analgésicos para aliviar los síntomas.  

3. Gripe

La gripe es una enfermedad respiratoria grave y frecuente. Está causado por el virus Influenza, que cada año muta para infectar nuevos organismos durante los meses de otoño e invierno, cuando el sistema inmunológico está más debilitado. Por eso es una enfermedad estacional, que no tiene tratamiento e intenta prevenirse con una campaña de vacunación anual.

El virus Influenza infecta células de la nariz, la garganta y los pulmones. Los principales síntomas de la gripe son fiebre alta, dolor muscular, congestión nasal, tos seca, fatiga, sudoración, escalofríos y dolor de cabeza. Cuando afecta población de riesgo, con inmunidad baja y mayores, puede derivar en complicaciones graves. En 2019 murieron 6.300 personas de gripe en España. 

4. Asma

El asma es una de las enfermedades respiratorias más comunes en todo el mundo: según los últimos datos, 330 millones de personas padecen asma. Es una enfermedad causada por una combinación de factores ambientales y genéticos. Los ataques más graves pueden llevar a la muerte. Existen tratamientos eficaces a largo plazo y el uso de inhalador puede aliviar los síntomas de forma inmediata.

Se trata de un trastorno que provoca el estrechamiento y la inflamación de las vías respiratorias  produciendo mucosidad y dificultades para respirar. Los ataques de asma vienen causados por la exposición a alérgenos e intervienen factores como la actividad física, las emociones fuertes, el estrés, el consumo de algunos medicamentos o la inhalación de contaminantes.

5. Rinitis y sinusitis

La rinitis es la inflamación del revestimiento mucoso de la nariz causada por una reacción alérgica, un virus o un mal uso de inhaladores nasales. Los  síntomas principales de la rinitis son congestión, goteo nasal y picor, y en los casos más leves no hace falta tratamiento. Si se complica, se pueden utilizar antihistamínicos o antiinflamatorios.

La complicación de la rinitis puede llevar a la sinusitis, cuando la afectación de la mucosa llega hasta los senos paranasales (cavidades huecas en el cráneo que pueden ser colonizadas por patógenos). Viene acompañado por pérdida de olfato, fiebre, mal aliento, fatiga, dolor de cabeza, congestión, goteo nasal y dolor de garganta. Se puede tratar con antibióticos.

6. Bronquitis

La bronquitis es una enfermedad de las vías respiratorias  que puede llegar a ser contagiosa y exige extremar las precauciones. Se produce por una inflamación de los bronquios, causada por un virus, que lleva a dificultades para respirar, dolor en el pecho y tos incesante. En su forma más persistente puede convertirse en una enfermedad crónica. 

La bronquitis aguda suele producirse después de haber pasado un resfriado un proceso gripal y viene provocada por un virus. El tabaquismo y la contaminación son factores influyentes. En un primer momento afecta a la nariz y la garganta, pero luego se propaga a la vías respiratorias que llevan a los pulmones. 

7. Neumonía

La neumonía es una enfermedad respiratoria caracterizada por la inflamación de los sacos aéreos de los pulmones a causa de una infección bacteriana que los llena de pus. Hay varios grados de gravedad, pero en los casos más extremos puede llevar a la muerte. Factores como el tabaquismo y enfermedades inmunodepresoras complican el pronóstico. 

Existen tratamientos eficaces, aunque requiere hospitalización y seguimiento. Al ser causada por bacterias, los antibióticos son efectivos. Los principales síntomas de la neumonía  son dolor en el pecho al respirar, tos con mocos, fatiga, fiebre, náuseas, dificultad para respirar y escalofríos. 

8. Amigdalitis

Entre las enfermedades respiratorias más frecuentes está la amigdalitis, comúnmente conocida como anginas. Se trata de una inflamación de las amígdalas, que son dos estructuras situadas a ambos lados de la faringe, al final de la cavidad bucal. Las amígdalas se hinchan y aparecen manchadas de pus, señal inequívoca de este tipo de enfermedad.

Es una infección viral o bacteriana que viene señalada por unos síntomas principales: placas de pus, mal aliento, fiebre alta, dolor agudo al tragar, dolor estomacal, dolor de cabeza y rigidez en el cuello. Los antibióticos resultan eficaces para eliminar la infección, aunque también son necesarios medicamentos para bajar la fiebre, ya causa fiebre muy alta.

9. Faringitis

La faringitis es una enfermedad respiratoria caracterizada por una inflamación de la faringe (vía respiratoria de la garganta). La faringitis está causada por una infección vírica que produce una sintomatología particular: dificultad para tragar, picor de garganta, dolor hablar, tos. Al ser de origen vírico no existe un tratamiento específico.

Una enfermedad parecida es la laringitis, una infección vírica que provoca una inflamación de la laringe (órgano que conecta la faringe con la tráquea). A diferencia de la faringitis, la laringitis produce ronquera, pérdida de la voz, tos seca, cosquilleo en la garganta y sensación de sequedad. 

10. EPOC

Según los últimos datos 65 millones de personas en el mundo padecen enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Es una de las principales causas de muerte en el mundo, con 3 millones de fallecimientos al año. Consiste en la inflamación de los pulmones, que obstruye el flujo de aire e impide la normal respiración.

El tabaquismo es la principal causa de esta enfermedad, que también viene provocada por la exposición a humos y contaminantes. Los principales síntomas son dificultades para respirar, silbidos, opresión en el pecho, exceso de mucosidad, fatiga y pérdida de peso. En los casos más graves provoca bronquitis crónica, enfisemas y obstrucciones que llevan a la muerte. No hay tratamiento, más allá de paliativos y medicamentos que ralentizan el proceso.