Pablo Iglesias e Irene Montero en el Consejo Ciudadano Estatal de Podemos

Los hijos de Iglesias y Montero siguen ingresados y sus padres no se separan de ellos

Desde el sábado 26 de septiembre, Leo y Manuel permanecen hospitalizados por una bronquiolitis

Los mellizos de Pablo Iglesias e Irene Montero ingresaban el sábado 26 de septiembre en el Hospital Materno Infantil Gregorio Marañón aquejados de una bronquiolitis tras varios días enfermos. La pareja decidió llevarlos al hospital este fin de semana tras ver que su estado general empeoraba y allí fueron diagnosticados de una bronquiolitis por la que desde entonces permanecen ingresados.

Este suceso ha hecho que ambos cancelen sus agendas oficiales para estar al lado de sus retoños, de los que no se separan. 

Aunque la bronquiolitis no es un virus que revista de gravedad habitualmente, con el antecedente de prematuridad de los mellizos, que nacieron 3 meses antes de lo previsto, cualquier enfermedad o virus puede comportar más complicaciones, al ser su sistema inmune un poco más inmaduro. Aunque la mayoría de casos de bronquiolitis se acaban pasando sin necesidad de tratamiento, si ingresan puede ser debido a una falta de oxígeno, que es lo que les debería aportar el hospital. 

El día a día en el hospital

Por el momento, Irene y Pablo acuden diariamente al hospital para acompañar a sus hijos, que permanecen ingresados en la misma habitación en el área de hospitalización infantil, dispuesta para niños de entre 2 y 16 años. Al no ser una zona Covid, los familiares disponen de libertad de movimiento como cualquier familiar de cualquier paciente ingresado y pueden visitar a sus hijos siempre que quieran, respetando las medidas sanitarias.

Eso sí, los dos políticos vienen acompañados de dos escoltas que permanecen sentados en el control de enfermería atento a que nada salga fuera de lo normal en la planta donde están ingresados Leo y Manuel.

El vicepresidente del Gobierno y la ministra de Igualdad no son nuevos en eso de estar largas horas en el hospital acompañando a sus mellizos. El 3 de julio de 2018 nacieron de forma prematura con tan solo 6 meses de gestación, lo que provocó que estuvieran casi 100 días hospitalizados en el área de neonatología del mismo hospital en el que se encuentran ahora; un duro periplo por el cual transitaron ellos y sus padres, que no se separaron de sus hijos, tal y como están haciendo ahora.