La monumental pillada a Irene Montero que puede meter al Gobierno en un buen lío

La ministra de Igualdad reconoce en una entrevista el 9 de marzo que mucha gente se le acercó a darle besos
La ministra de Igualdad, Irene Montero, en una foto de archivo en Moncloa
Irene Montero defendía hasta ahora que los contagios se produjeron antes | Cedida

«No lo voy a decir, porque no lo puedo decir», dice titubeando Irene Montero a una periodista de ETB en los momentos previos a una entrevista el 9 de marzo, pero justo antes de esa frase ya lo ha dicho, y sus palabras quedan registradas en un off the record: la bajada de manifestantes en el 8-M se debió, según la ministra de Igualdad, al coronavirus.

Irene Montero confirma así tácitamente que en el Gobierno eran conscientes de que ya en aquellas fechas había riesgo de contagio, y la aparición ahora de este vídeo de una conversación informal entre Montero y la periodista de la televisión vasca momentos antes de una entrevista aparecen en el peor momento para el ejecutivo.

La conversación off the record ha sido difundida por el diario ABC y aparece en el momento en el que un juzgado de instrucción en Madrid investiga las posibles responsabilidades penales de miembros del Gobierno por la autorización de las marchas feministas que reunieron a 120.000 personas en Madrid en plena alerta por la pandemia mundial del Coronavirus.

En las imágenes aparecen preparándose para la entrevista y hablando distendidamente, hasta que llega el momento clave, cuando la periodista pregunta: «¿A qué crees que se debe la bajada de cifras?», y Montero responde: «Pues tía, creo que al coronavirus». Y luego apuntilla, «No lo voy a decir, porque no lo puedo decir… por prudencia». 

Las imágenes fueron registradas de manera informal por la propia cadena ETB para el programa de actualidad política «Jake», y fueron distribuidas luego al resto de cadenas del grupo Forta. El material gráfico demuestra que Irene Montero sí era consciente del potencial peligro del coronavirus, aunque hasta ahora ha mantenido la opinión contraria.

La ministra de Igualdad ha defendido todo este tiempo que las concentraciones del Día de la Mujer no tuvieron nada que ver con la explosión de casos de Covid-19 en España, ya que según ella «los contagios se produjeron días antes». Esta ha sido la misma línea argumental que ha seguido el Gobierno, que ahora intenta defenderse también en los tribunales.

Pánico generalizado

Además, en la conversación informal con la periodista de ETB, Montero justifica su prudencia: «Quiero ser muy prudente, porque creo que la comunicación que se estaba haciendo como Gobierno es buena, muy basada en los datos médicos. Como siempre, priorizar la sanidad pública, no tomar las decisiones por el sentimiento».

Las marchas feministas del 8-M habían tenido una movilización menor respecto 2019 y la ministra de Igualdad, Irene Montero, confiesa a la periodista un día después, el 9 de marzo, que el «pánico generalizado» pudo ser la causa del descenso: «La cosa de que si tienes síntomas no te muevas mucho, bueno es que al final… hablando así cerca...».

«Claro, y es un sitio donde al final tienes una distancia muy corta, la gente además se abraza, lo celebra», sigue diciendo y la periodista, a lo que Montero retoma el hilo reconociendo que se le acercaba mucha gente pidiéndole besos, y reproduce la escena: «Un beso ministra… bueno dicen que el coronavirus, pero da igual». Días después empezó el aumento de contagios y el 14 de marzo se decretó el estado de alarma.



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