Imatge del president espanyol, Pedro Sánchez, durant una roda de premsa el 8 de maig del 2020

Nuevo varapalo para Sánchez: la noticia que nunca habría querido leer

Un periodista del 'New York Times' puso en aprietos al presidente del Gobierno al cuestionar el recuento de fallecidos por coronavirus

Pedro Sánchez ha tenido que responder a una complicada pregunta sobre el asunto de los vaivenes en las cifras de fallecidos por coronavirus que ha dado el Gobierno España en los últimos días. «No conozco otro país que haya quitado 2.000 muertos», afirmó el redactor del ‘New York Times’ acerca de esas dudosas cifras ofrecidas por Sanidad. 

Sánchez respondió al periodista norteamericano de forma muy directa:  «El Gobierno de España ha mantenido desde el principio una absoluta transparencia informativa». Además, el presidente del Ejecutivo aseguró que el baile de datos no es un problema único de España y que se necesitará «cierta perspectiva» cuando la pandemia finalice para conocer las cifras verdaderas. «Esa reducción de fallecidos ha tenido que ver con criterios estrictamente científicos», aseguró Sánchez.

«Respecto al número de fallecidos, hemos datos diarios de todo tipo, ha habido comparecencias de prensa del doctor Simón, de autoridades delegadas... Es un motivo de orgullo. España ha rendido cuentas ante sí misma», señaló Sánchez, además de confirmar que «hasta que no pasen unos meses y no podamos tener un análisis más sosegado, no vamos a saber exactamente cuál es el número real de fallecidos». 

Aún estamos observando el «verdadero impacto de la pandemia»

Según Pedro Sánchez, el objetivo del Gobierno «es informar, informar e informar cada día sobre los datos con las comparecencias del doctor Simón». A su vez, el Ejecutivo ha puesto en valor la estrategia marcada a lo largo de estos meses a pesar de los extraños datos esta última semana. 

«Es un debate que están teniendo todos los países. Las pandemias tienen esta incógnita que solo se pueden resolver cuando pasen unos meses», sentenció Sánchez. El presidente del Gobierno confesó que todavía están observando «el verdadero impacto de la pandemia».