Gente en las terrazas durante los primeros días de la reapertura de los bares

País Vasco no descarta una medida extrema para parar los contagios: Toque de queda

Así lo ha afirmaba el lehendakari, Iñigo Urgullu

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha realizado un llamamiento a la «responsabilidad y corresponsabilidad» ciudadana para luchar contra el covid-19 y ha advertido de que «se corre el riesgo de volver a sufrir y soportar situaciones pasadas». Asimismo, ha afirmado que «no es cuestión de pensar que en una Comunidad están mejor que en otra, porque lo estén haciendo mejor», ya que se trata de una pandemia.

En un artículo publicado en sus redes sociales, el presidente vasco analiza el impacto de la pandemia de covid-19 en Euskadi, donde la cifra de positivos se está viendo incrementada en los últimos días en cifras similares a las del mes de abril.

En este sentido, se pregunta «¿qué nos está sucediendo para, tras los continuos mensajes graves por parte de la consejera de Salud y toda la información que a diario podemos ofrecer públicamente de la gravedad de la situación, sigamos asistiendo a la práctica de hábitos y comportamientos como si no hubiera existido el período del 13 de marzo al 18 de junio?».

Tras recordar que el pasado 18 de junio en Euskadi se dio por concluido el «período anterior», caracterizado por el estado de emergencia sanitaria, el estado de alarma, el confinamiento y las posteriores fases, hasta lo que vino en denominarse proceso de desescalada, Urkullu defiende que se cuenta con el denominado 'Plan Bizi Berri', se analiza diariamente la evolución epidemiológica y se actúa en base al Plan de Vigilancia estrecha de casos y contactos.

Abierto a tomar medidas aún más duras 

No obstante, entre las medidas todavía no adoptadas en el Estado español «de manera generalizada» y que sí lo son en algunos de los países citados, detalla, entre otras, la aplicación en el móvil de alerta temprana para personas en caso de contacto, así como la obligación para establecimientos de toma de datos de contacto de los clientes para su localización en caso de contagios y especialmente el «toque de queda de una hora determinada de la noche a una determinada de la mañana».

Advierte de que el Gobierno Vasco seguirá trabajando desde la Comisión de Seguimiento y «analizando, en su caso, la propuesta de nuevas medidas coordinadas que profundicen en nuestros hábitos individuales y colectivos específicos».

«A saber, higiene personal, distanciamiento físico interpersonal y social, agrupamientos limitados, aforos y zonificación de espacios, uso de la mascarilla...», finaliza, al tiempo que realiza un llamamiento a la «responsabilidad y corresponsabilidad».

Evitar consecuencias dramáticas

«Consecuencias dramáticas. Como dramática ha sido la situación en el ámbito asistencial (hospitales, residencias, domicilios) y terribles las consecuencias en pérdidas de vidas humanas que en muchos casos lo han sido en soledad y sin acompañamiento posible en el duelo por parte de familiares y allegados», analiza, para añadir que todos «debemos hacer todo lo posible por no volver a ello».

Sin embargo, lamenta que desde el pasado 18 de junio «corremos el riesgo de volver a sufrir y soportar situaciones pasadas», aunque destaca que en Euskadi se han dado pasos en compra de material y en capacidad asistencial, además de que se ha adoptado el acuerdo de que Osakidetza «pueda operar como central de compras para las instituciones vascas que quieran conveniar la compra de su material».

El problema del ocio nocturno

También reconoce que las medidas adoptadas en relación al ocio nocturno han sido «decisiones difíciles» y se muestra consciente de lo que supone «para muchos establecimientos hosteleros, pero la realidad es la que es y no es solo en Euskadi, ni en el Estado español».

«Venimos trabajando en el conocimiento y análisis de las decisiones que se vienen adoptando también en el ámbito internacional... particularmente las adoptadas en Corea del Sur, Alemania, Austria, Francia, Dinamarca, Bélgica», enumera.

En este contexto, considera «curiosa» la realidad de «medidas similares o parecidas» adoptadas para luchar contra la pandemia con «poca o nula la diferencia».