Oriol Mitjà, virólogo catalán que ha realizado un estudio sobre la hidroxicloroquina en 2020

La mala noticia que Oriol Mitjà ha dado sobre el coronavirus y España

De las 2.650 personas que participaron en el ensayo, 350 personas estaban infectadas y 2.300 no, pero sí que eran contactos de personas infectadas

Oriol Mitjà ha realizado un estudio  en el que se tenía como hipótesis que la hidroxicloroquina  podría reducir el riesgo de infección  por coronavirus  de las personas expuestas. Pese a sus esfuerzos, no ha podido demostrarque así sea, tanto en el ámbito de prevención  como en el de solución para personas que lo padezcan.

Así lo ha reconocido ante la revista ‘Science’ en unas jornadas que trataban sobre enfermedades emergentes el pasado 9 de junio, en Barcelona. «No se ha observado una diferencia significativa en el porcentaje de personas que desarrolló la enfermedad entre ambos grupos —los que tomaban el tratamiento y los que no—», confirmaba.

Al inicio se ensayaba con dos fármacos diferentes

En inicio, la investigación trató de demostrar la efectividad  de dos fármacos en diferentes grupos de pacientes: infectados y no infectados. A los infectados se les administró el fármaco darunavir, sobre el cual se quería demostrar que era capaz de reducir la carga viral del coronavirus. Y a las personas no infectadas se les administró hidroxicloroquina, sobre el que se quería demostrar su capacidad para evitar el desarrollo de la enfermedad.

El pasado 16 de abril ‘ABC’ avanzaba que el darunavir  había causado baja del estudio, pues se demostró que no era eficaz ante la Covid-19, por lo que las investigaciones se centraron en la hidroxicloroquina, el cual había mostrado eficacia contra el coronavirus y que fue administrado a los dos grupos de pacientes.

Así, durante las jornadas científicas, Mitjà mostró algunos de los datos  obtenidos por el estudio, que fue realizado sobre 2.650 pacientes. El infectólogo quiso que «se den a conocer los resultados para que no se administre hidroxicloroquina de manera innecesaria y, según qué casos, perjudicial», tal y como manifestó al medio ‘El Independiente’. 

Posteriormente manifestaron fuentes de su equipo a ‘ABC’ que «no podemos comentar los resultados hasta que no estén publicados, tal como apunta el artículo».

La popularidad de la hidroxicloroquina a nivel mundial

De las 2.650 personas que participaron en el ensayo, 350 personas estaban infectadas y 2.300 no, pero sí que eran contactos de personas infectadas. Se les administró hidroxicloroquina  a uno de los grupos y a otro no tras haberlos dividido en dos. A continuación se les hizo un seguimiento telefónico para conocer las primeras evoluciones. Como resolución, se observó que la evolución  entre los que habían tomado el fármaco y los que no no tenían diferencias significativas. Según las estadísticas, el 5.7% del grupo al que se le administró el fármaco y el 6.2% del grupo al que no le fue administrado se infectaron.

La hidroxicloroquina  se dio a conocer, en ámbito mundial, después de las declaraciones de Donald Trump, en las que dijo haber tomado el fármaco para prevenir el contagio de la enfermedad. La OMS ordenó en ese momento la paralización de un estudio a gran escala sobre la hidroxicloroquina y las alarmas saltaron.

El motivo de la parálisis del estudio por parte de la OMS fue porque días antes ‘The Lancet’ había publicado una investigación  sobre el fármaco, en el que se decía que existía más riesgo de muerte y de complicaciones cardíacas en caso de tomarse.

Posteriormente se demostró que el estudio  sobre el fármaco había tenido errores y la OMS rectificó su postura. La AEMPS (Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios) decidió en ese momento «investigar sus efectos» por entender que las conclusiones no eran «suficientemente sólidas».

Pese a ello, desde Cataluña  se desaconsejó su uso. «No se recomienda su uso sistemático, con o sin azitromicina, en el tratamiento de la infección por SARS-CoV-2». Así, el estudio de Oriol Mitjà, que fue nombrado por Quim Torra como asesor del Govern de Cataluña contra el virus al inicio de la pandemia, supone un inconveniente más para que la hidroxicloroquina suponga una cura contra el coronavirus.