Una hilera de repartidores por una calle durante su jornada laboral

Los dos cambios laborales que prepara el Gobierno para septiembre en España

El Gobierno ultima las negociaciones con sindicatos y patronal para aprobar las modificaciones en breve

La crisis del Coronavirus no sólo ha sacudido al país en materia de salud, sino que también ha traído cambios en nuestros hábitos cotidianos y en un ámbito importante como el del trabajo. El Gobierno se encuentra ahora en la fase final de discusión con los agentes sociales sobre los dos cambios que pretende introducir en breve en la normativa laboral.

El ministerio de Trabajo pretende llegar a un acuerdo con CEOE, Cepyme, CCOO y UGT sobre las regulaciones del teletrabajo y la condición de asalariados de los trabajadores de la economía de plataformas, para ser aprobados en el Consejo de Ministros en breve. 

Las negociaciones en torno al teletrabajo están muy avanzadas, pero en cambio hay un mayor desacuerdo sobre la normativa de los llamados «riders». La patronal pidió respetar el descanso vacacional y aplazar las conversaciones, algo que los sindicatos interpretan como una treta para posponer el acuerdo en torno a la cuestión. 

La reforma vinculada a los falsos autónomos en las plataformas digitales ya fue en su momento considerada por la ministra de Trabajo como una tarea complicada. Tras la derogación del despido por acumulación de bajas médicas, Yolanda Díaz anunció en febrero la modificación, pero luego llegó el Coronavirus y quedó paralizado.

Sólo cuando la pandemia estuvo estabilizada, en junio, Trabajo resucitó la medida para la cual, sin embargo, aún no cuenta siquiera con un texto claro. Esto se debe a la propia división en el Gobierno sobre cómo afrontar esta cuestión.

El sector liderado por la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, apuesta por aclarar la laboralidad de los repartidores y cerrar así el debate sobre los falsos autónomos, pero el sector próximo a Yolanda Díaz prefiere ampliar el cambio a otros profesionales de plataformas digitales, como los trabajadores de atención a domicilio.

El próximo Consejo de Ministros está previsto para el 25 de este mes, cuando se prevé que retomen las conversaciones para intentar llegar a un acuerdo. Para entonces se espera tener ya un principio de acuerdo también sobre el teletrabajo.

Consenso con el teletrabajo

Los agentes sociales aseguran que aún no han recibido el texto de la nueva ley que el Gobierno se comprometió a enviarles para ser discutido. Aun así se muestran confiados para poder sacar el acuerdo adelante, ya que existe una base de consenso y sólo quedarían algunos temas para perfilar.

Por ejemplo, la inclusión de los trabajadores de la administración en la ley del teletrabajo, tal y como piden los sindicatos, que defienden también una mayor claridad sobre las condiciones del registro horario de jornada para que sea igual en el centro de trabajo que fuera de él, y acotar en mayor medida los derechos y las obligaciones vinculadas a problemas de ciberseguridad. 

La patronal está en contra de que la denominación de trabajo a distancia se aplique cuando se realiza al menos en un 20% de la jornada, y apuesta por dar tres años de margen para que las empresas se adapten a la nueva normativa. Esto es también un punto de fricción con los sindicatos, que ven el plazo como inaceptable.

En cambio sí hay un principio de acuerdo sobre los gastos asumidos por la empresa cuando sus empleados trabajen desde casa. La propuesta del Gobierno de que se concretara en la negociación colectiva ha sido aceptada por patronal y sindicatos.