Plano corto de un coche de la Policía Nacional

España, en el punto de mira del Daesh tras su última amenaza en español

Los yihadistas pretenden llegar a aquellas personas radicalizadas o en proceso de radicalización que no entienden el árabe

El portavoz de la organización terrorista Daesh, Abu Hamza al-Qurashi, ha utilizado por primera vez el español para lanzar una amenaza mundial. En su último mensaje, el líder islamista se ha dirigido a los soldados de Estado Islámico en castellano para pedirles que castiguen con dureza a los «infieles» en todo el mundo.

Es la segunda vez en dos semanas que Daesh utiliza el español de forma explícita, ya que hace unos días lanzó en redes sociales una «nasheed» o cántico de guerra. Los expertos tienen claro que esto responde a una nueva estrategia de los islamistas.

logo Twitter¿Aún no nos sigues en Twitter? ¿A que esperas? 📲Tus noticias preferidas al momento en el móvil con España Diario! Pincha aquí, TE ESPERAMOS!

Los terroristas quieren llegar al máximo número de personas posibles a través de las redes sociales, para atraer a los llamados «lobos solitarios», que actúan solos. El uso del español permite que sus mensajes lleguen a personas radicalizadas, o en fase de radicalización, que no entienden bien el árabe o lo desconocen.  

En su último mensaje, el líder del Daesh pide a sus soldados «que sean duros con los infieles enemigos de Alá». En una locución en lengua española, lanza la siguiente amenaza: «Dirígete a ellos con las espadas afiladas, libra las invasiones, no detengas las incursiones y no dejes que pase un solo día sin aterrorizar al apóstata y sus maestros cristianos». 

En el mensaje propone una serie de acciones criminales como emboscar a los infieles en las calles, quemar sus convoyes con explosivos, destruir puestos de control y cuarteles. También lanza un lema para los soldados de Daesh: «No quiero sobrevivir si los sirvientes de la rebelión contra Dios sobreviven». 

Alerta terrorista de nivel 4

España está en el punto de mira de los terroristas islamistas como parte de la Coalición Internacional que derrotó militarmente al Daesh. En esta coalición se encuentran también Francia y Viena, donde tuvieron lugar los últimos ataques yihadistas en suelo europeo, a finales del año pasado. En el ataque a la capital austríaca, los autores aludieron precisamente a la Coalición Internacional contra Estado Islámico para justificar sus ataques.

España mantiene el nivel de alerta 4 antiterrorista y de momento no se plantea rebajarlo, como sí han hecho otros países como Inglaterra. Tras los atentados del pasado mes de noviembre en Francia y en Austria, el Gobierno elevó el nivel a «severo» que contempla un riesgo de atentado «altamente probable».

Las sospechas del Gobierno no son infundadas, porque en enero la policía llevó a cabo una operación en la que se detuvo a dos presuntos integrantes de Estado Islámico que estaban planeando un atentado. En octubre se detuvo a otro posible miembro de la organización, y en junio otro. Se trata de operaciones contra sujetos radicalizados que habrían contactado con el Daesh para prestar algún tipo de apoyo o incluso perpetrar un ataque.

Daesh, una amenaza que vuelve

La derrota del Daesh en Irak, con la muerte de su «califa» Abu Bakr Al-Baghdadi, hizo pensar en una progresiva desaparición de la organización. Sin embargo, nuevos líderes como Abu Hamza al-Qurashi han emprendido una tarea de reagrupamiento de las células durmientes dispersas con el objetivo de relanzar las actividades terroristas en suelo europeo.

El descabezamiento de la organización y su retroceso en los países árabes ha diezmado la capacidad operativa de Daesh, pero su influencia entre los sujetos radicalizados en los países occidentales sigue siendo significativa, y eso por sí mismo constituye una amenaza para la seguridad de esos Estados, entre ellos España.  

Precisamente hace unos días, la Oficina de la ONU contra el Terrorismo advirtió de que la crisis social y económica derivada de la pandemia abre una oportunidad para el yihadismo. Desde este organismo se advierte que en el último año, durante la pandemia del coronavirus, los terroristas no han dejado de moverse y las personas son más susceptibles a la radicalización.

‘Os daremos con bombas y sables’

Esta es la primera vez que Daesh utiliza el español para lanzar un mensaje oficial, pero ya ha utilizado nuestra lengua para otros fines. Hace pocos días, sin ir más lejos, publicó una canción en español donde se podía escuchar: «Les daremos a nuestros enemigos truenos de fuego y les daremos con el sable a los que nos desafían».

El Estado Islámico volvió a recurrir al español después de mucho tiempo sin hacerlo, y fue para pedir a los soldados del Isis en occidente «que esparzan la verdad en todas partes del mundo». La canción anuncia la llegada de una comunidad de caballeros de lucha que, liderados por los mejores caudillos, impondrá la sharia (ley sagrada islámica) para convertir el mundo en un gran califato musulmán: «Los héroes, los valientes leones rugen, el Islam es el camino correcto y sin él somos escoria sucia».

Los «truenos de fuego» y los «sables» son una referencia directa a las bombas y los cuchillos utilizados en los últimos atentados de Estado Islámico en Europa. Con la disminución de su capacidad operativa, el terrorismo yihadista ha cambiado su metodología en los ataques en los países occidentales, que ahora suelen estar perpetrados por personas solas armadas con cuchillos de cocina.