La piscina pública de La Creueta del Coll és una de les millors piscines d'Espanya

Nuevas condiciones para bañarnos en las piscinas en verano

A falta de una decisión por parte del Gobierno, el sector se ha puesto manos a la obra para prepararse ante el aluvión de bañistas

Con la llegada del verano muchos serán los españoles que busquen en las piscinas el lugar ideal donde combatir las altas temperaturas y refrescarse. Pero la irrupción del Covid-19 a nuestras vidas amenaza con alterar el placer que supone sumergirse en la frescura de sus aguas de una manera totalmente despreocupada.

Con unas 300.000 piscinas públicas, el Gobierno de Pedro Sánchez todavía  no ha marcado las directrices que se deberán tener en cuenta a la hora del baño y tampoco ha anunciado cuándo se podrán abrir al público.

A falta de una publicación formal,  el sector se ha puesto manos a la obra para elaborar un informe orientativo que ha puesto en manos del Ministerio de Sanidad: «201 entidades, entre empresas, federaciones, asociaciones y ayuntamientos han colaborado en su redacción durante dos intensas semanas» asegura el presidente de la Comisión Sectorial de la Patronal Española del Sector Piscina (Asofap), Armando Prallong.

Para la elaboración del informe han trabajado cinco grupos entre los que se encuentran el tratamiento y control tanto del agua como del aire, limpieza y desinfección de espacios y dos grupos de gestión y mantenimiento de piscinas. Una tarea realizada con antelación teniendo en cuenta «una demanda social brutal» que tendrá lugar cuando la crisis sanitaria llegue a su fin.

Medidas que habrá que tener en cuenta

En el escrito se ha plasmado el compromiso de un trabajo minucioso de desinfección de las zonas comunes así como la reducción del  aforo limitado en un 50% y un 75% y «asegurando los dos metros de separación entre usuarios en las duchas de los vestuarios». Este aforo podría estar controlado mediante marcadores digitales.

En lo referente a los usuarios, se plantea el control de temperatura corporal «bien por cámara térmica o termómetro láser» y disponer de bandejas desinfectantes para el calzado. Los dosificadores de gel desinfectante estarán dispuestos en todo el recinto.

Las duchas antes y después del baño serán obligatorias y tendrán una duración de un minuto, suficiente para «ayudar a deshacerse de la mayoría de los residuos presentes en el cuerpo». Teniendo en cuenta el tipo de piscina, los autores proponen delimitar una «zona de pies descalzos» situada a una distancia de 1,5 metros del perímetro de la lámina de agua.

Una vez introducidos en el agua, existe la sugerencia de «delimitar a los bañistas dentro de un carril de nado» respetando una distancia mínima de seguridad de un metro entre personas en la lámina de agua.

La seguridad dentro de las piscinas

Pero, ¿será segura el agua? desde Fluidra, empresa dedicada al desarrollo de aplicaciones para el uso sostenible del agua, explican que una piscina que cuente con un buen sistema hidráulico y de filtración, que respete su nivel de ocupación máxima y con un nivel de cloro libre mayor o superior a 0.5-1 mg/l, proporciona una desinfección total del agua y elimina cualquier virus o germen.

Así mismo, la OMS asegura que esa concentración de cloro durante un mínimo de 30 minutos y un pH entre 7.2 y 7.8 es suficiente para matar a «virus envueltos» como el Covid-19. Por ello es importante que todas las piscinas cuenten con esos niveles de cloro para garantizar que estén debidamente higienizadas.

La apertura de las piscinas todavía no entra dentro de las prioridades del Gobierno, pero desde el sector consideran que es algo que hay que empezar a tener en cuenta y de ahí la iniciativa de crear un documento con algunas «medidas adicionales, dando pie a un protocolo referido al aforo, a los accesos, a las medidas que debe tomar los propios bañistas».