Persones amb mascareta passejant pel carrer

Las 70 ciudades de España que estarían confinadas según criterios europeos

En Alemania todos los territorios se miden por el mismo rasero: con más de 50 casos por cada 100.000 habitantes son sometidos a restricciones

Si España fuera Alemania, a día de hoy habría 70 ciudades confinadas. Así lo establecen las leyes de ese país, uno de los que más éxito ha tenido en las medidas aplicadas para luchar contra el Coronavirus. La diferencia entre Alemania y España es que allí todos los territorios están medidos por el mismo rasero.

Mientras en España e Italia la pandemia hacía estragos, Alemania demostró una gran eficiencia a la hora de controlar el Covid-19. Y fuera de algún susto, también está manteniendo los rebrotes a rajatabla en la nueva normalidad.

Esto se debe a una mejor infraestructura sanitaria, sin duda, pero la principal razón es la batería de medidas diseñada por el Instituto Robert Koch que lograron un consenso entre gobierno central y estados federales para una acción coordinada. Algo muy diferente de lo que pasa en España, donde la gestión corresponde a cada comunidad autónoma.

En Alemania todos los territorios se rigen por el mismo umbral: 50 casos positivos por cada 100.000 habitantes. La región que pasa de este límite pasa a ser considerada de alto riesgo y es sometida a restricciones. Según este sistema, 70 ciudades españolas de más de 25.000 habitantes estarían ahora mismo confinadas al haber superado este umbral. 

En España, localidades como Aranda de Duero y Totana han sufrido confinamientos parciales, pero si aquí rigieran las leyes alemanas habría decenas de ciudades cerradas ya que han superado los 50 nuevos casos por cada 100.000 habitantes en la última semana, o 100 en 14 días.

Teniendo en cuenta sólo las comunidades autónomas que proporcionan datos, habría al menos 70 ciudades en España con restricciones. De hecho, en las comunidades que no ofrecen datos, como Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla La-Mancha, Galicia y Navarra, hay también varias ciudades que están por encima del umbral, como es el caso de Zaragoza. 

Pero las comunidades con más ciudades sometidas a confinamiento serían Cataluña y Madrid. En concreto, 31 municipios catalanes, la mayoría en las provincias de Barcelona y Lleida, y 14 localicades madrileñas, además de 11 lugares en el País Vasco, y sobre todo, en Vizcaya. 

Si España siguiera las mismas medidas que otras países de Europa todas estas ciudades estarían confinadas. Por eso Alemania es uno de los países que ha recomendado a sus ciudadanos no visitar esas zonas de España, y ha impuesto la obligación de llevar un test PCR o cumplir cuarentena a los viajeros que lleguen de ahí.

No lo hacemos bien

Según el estándar europeo, estas ciudades de España son lugares de alto riesgo que deben ser sometidas a restricciones especiales. Así sucede en Alemania, donde tras un importante brote en un matadero se endurecieron las medidas y se confinó a 640.000 personas en dos distritos de Renania del Norte-Westfalia.

Por unos días los vecinos de ese lugar vivieron bajo las mismas restricciones aplicadas en el mes de marzo, con todos los establecimientos cerrados y la prohibición de reunirse más de dos personas en la calle. Se trata del sistema de confinamiento «kontaktverbot» que permite a los ciudadanos salir a pasear siempre que no se reúnan.

A partir de ahí se diseñó un nuevo tipo de confinamiento, más rápido, preciso y a pequeña escala, para evitar el encierro de grandes ciudades y permitir que la economía siga funcionando. En paralelo se aprovechan los recursos del país para realizar más test PCR, otro de los aspectos en los que este país nos gana por goleada.

En España varios municipios han sido confinados. El gobierno aragonés devolvió Huesca a la fase 2 y endureció las medidas con el cierre de los locales de ocio nocturno y la limitación de los aforos y las reuniones en la calle. Medidas similares se aplicaron en A Mariña, Lugo, y en localidades catalanas en Barcelona y Lleida.

Sin embargo, las medidas en España difieren de las de Alemania, donde se empieza por cerrar bares y restaurantes. En muchos lugares no se puede entrar ni salir del municipio en cuestión, o de la provincia, pero dentro se sigue haciendo vida normal, y eso lleva a plantear si el confinamiento en España se está haciendo bien.