Imagen de una fuerte tormenta con muchos rayos

¿Miedo a los rayos de las tormentas? Un nuevo invento podría domarlos y evitarlos

La nueva tecnología podría evitar los incendios forestales o otras desgracias y desastres causados por estas fuertes descargas eléctricas

A mucha gente le dan pánico las tormentas por culpa de los rayos, ya que son imprevisibles y pueden llegar a ser muy destructivos, incluso, nos pueden llegar a matar si nos caen encima, aunque esta posibilidad es realmente muy baja. No obstante, este miedo podría solucionarse con un nuevo invento que podría llegar a domarlos y evitarlos. 

En concreto, se trata de un láser tractor que tendría la capacidad de controlar la trayectoria y la dirección de los rayos, decidiendo incluso donde golpean el suelo las fuertes descargas eléctricas.Así lo explica en un comunicado  el equipo internacional de investigadores  que ha impulsado esta nueva tecnología, incluyendo científicos de la Australian National University (ANU) y la UNSW Canberra. De este modo, este nuevo invento podría acabar con desgracias de todo tipo que tienen lugar por culpa de los rayos.

Menos incendios y otras desgracias

Según los expertos, el hecho de poder controlar donde golpean los rayos permitiría crear un sistema tecnológico en ciertas zonas que, en caso de tormenta, se activaría y evitaría que los rayos cayeran en los bosques y zonas pobladas, por ejemplo, evitando así el inicio de incendios forestales  catastróficos, personas heridas o muertas y otras incidencias, como apagones de luz por el impacto de un rayo en una vivienda o en el cableado eléctrico.

«Podemos imaginar un futuro en el que esta tecnología pueda inducir descargas eléctricas  al pasar un rayo, lo que ayudará a guiarlo hacia objetivos seguros y reducirá el riesgo de incendios catastróficos», afirma en un comunicado el co-investigador del estudio, el doctor Vladlen Shvedov, de la Escuela de Investigación de Física de ANU.

En este sentido, Shvedov explica que el equipo usó un rayo láser que refleja el mismo proceso que un rayo y crea un camino que dirige las descargas eléctricas a objetivos específicos. En concreto, el experimento simuló condiciones atmosféricas similares a las que se encuentra en un rayo real en el contexto de una tormenta.

El otro co-investigador del proyecto, el profesor Andrey Miroshnichenko, de UNSW Canberra, dijo que el descubrimiento tiene aplicaciones importantes para reducir el riesgo de incendios forestales, ya que el rayo tractor se puede guiar a largas distancias y permite un control preciso de la descarga de los rayos.

Útil también para aplicaciones médicas y de fabricación

Además de reducir los incendios forestales y el impacto a los habitantes, Miroshnichenko también asegura que este descubrimiento también tiene potencial para el control a microescala de descargas eléctricas en aplicaciones médicas y de fabricación.  

«Las aplicaciones médicas incluyen bisturíes ópticos para la eliminación de tejido canceroso duro y técnicas de cirugía no invasiva; estamos comenzando a aprender lo que podría significar esta tecnología completamente nueva», afirma Miroshnichenko.

De este modo, el control de los rayos podría tener muchos más beneficios que los que ya de por sí tendría en el bienestar de los habitantes en plena tormenta. Además de salvar vidas y bosques enteros, esta nueva tecnología, aún en fase de prueba, podría implicar cambios en el futuro de la investigación médica.

¿Cómo funciona el láser?

Los investigadores usaron una potencia de láser hasta mil veces menor que la de cualquier intento anterior, cosa que, según los expertos, significa que, si así ya funcionó la prueba, cualquier tecnología potencial para controlar los rayos podría ser mucho más segura, precisa y barata.

En concreto, el rayo funciona atrapando y calentando micropartículas de grafeno en el aire ambiente. Al calentar las micropartículas de grafeno atrapadas en el rayo, el equipo pudo crear las condiciones necesarias para la avería eléctrica y la transmisión a lo largo de la trayectoria del rayo utilizando solo un láser ordinario de baja intensidad, según explican sus impulsores.