Javi Martín ('Caiga quien caiga'), relata el drama que vivió en 2011: 'Se puede salir'

Javi Martín ('Caiga quien caiga'), relata el drama que vivió en 2011: 'Se puede salir'

El presentador ha confesado que la idea del suicidio se pasó por su cabeza en varias ocasiones

El pasado 10 de septiembre se celebraba el Día Mundial del Suicidio y por este motivo, Javi Martín, quien fue el presentador de 'Caiga quien caiga' en 1996, junto al Gran Wyoming, acudió el pasado viernes a una entrevista en 'La hora de La 1' para contar el drama que él vivió.

A pesar de que ahora ya ha dejado aquel duro momento atrás, el miércoles pasado contó en unas jornadas organizadas por la Asociación La Barandilla que en 2011 cayó en una depresión y le diagnosticaron un trastorno bipolar. 

«Un día en el salón de mi casa, una voz interior me dijo: 'Tírate por la ventana'. Me empecé a dar manotazos en la cabeza. Pero no se fue. Viví constantemente durante meses con ese pensamiento en la cabeza. Hasta que un día me apoyé en la barandilla de mi terraza inclinado para tirarme». 

«Quería contarle a la gente que se puede salir», ha manifestado en el programa de Televisión Española, aunque ha sido muy duro compartir su historia públicamente. 

«Cuando me sucedió, estaba tan hundido y tenía tal sufrimiento, angustia y depresión, que yo no creía que se pudiera salir, Por ello, hay que pedir ayuda y ponerse en manos de profesionales». 

«Es un tema tabú porque realmente el entorno de la persona que se ha suicidado o lo ha intentado siente que ha fracasado, es un fracaso de la sociedad y, sobre todo, de los políticos».

Es por eso que ha demandado que haya más intervención para ayudar a estas personas, alegando que «son 3.600 personas las que se suicidan en España al año, 10 suicidios al día, se necesita que los medios se impliquen».

Pese a la popular creencia sobre que los medios no deberían hablar sobre este tema, por que se podría provocar el efecto inverso, Javi Martín ha defendido que esto no es así y que es necesario que se hable de él: «cuando se habla del problema se habla de la solución» y es necesario «normalizarlo». 

El Gobierno no proporciona ayuda para estas personas

«Hay que invertir en salud mental», ha señalado en el programa. «Cuando yo salí tenía todavía ideas suicidas y en la seguridad social me dieron cita para dos meses», tiempo en el que podría haber recurrido al suicidio, pero ha desvelado que acudió a tratamientos privados para prevenir esto. 

También ha querido compartir que existe un teléfono de ayuda contra el suicidio, el 911 385 385, pero no ha sido creado por una entidad pública, sino por la Asociación La Barandilla.  

Finalmente ha querido advertir que es imprescindible estar atento a «ciertas señales, frases que, si se escuchan, se pueden detectar problemas de depresión» en las personas. 


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