Iñaki López en el plató de 'La Sexta Noche'

Máxima sorpresa: Iñaki López revela su enfermedad y su dura infancia

El presentador de 'La Sexta Noche' ha confesado que se sintió como un «bicho raro»

Iñaki López se ha convertido en una de las caras más populares de La Sexta. Cada sábado por la noche aborda la última actualidad política en su programa 'La Sexta Noche'  contando con los colaboradores más expertos en la materia y con entrevistas a diferentes personajes públicos que dan su opinión sobre las noticias más relevantes de la semana.

Más de dos décadas al frente de una extensa carrera profesional ligada a los medios de comunicación, López nunca llegó a pensar que lograría convertirse en presentador de televisión debido a un problema que le fue detectado cuando era un niño y que él mismo confesó: la dislexia.

«Hicieron una prueba de escritura y fui al único al que llamaron después» recuerda durante una entrevista para la elaboración del libro' Superar la dislexia'. Con tan solo siete años, el colegio se puso manos a la obra para hacer todo lo posible para ayudarlo. «Me llevaron a clases de apoyo junto con otros compañeros, a un psicólogo..» Pero la dislexia no era el único problema en Iñaki, pues también padecía un déficit de atención que le provocó que su rendimiento académico se viera afectado de forma negativa.

El presentador de 'La Sexta Noche' recuerda cómo se sintió cuando le dijeron que era disléxico: «En su momento nadie me lo supo explicar muy bien y al principio  me sentí como un bicho raro». En estos casos es fundamental intentar quitar la negatividad que sobre la palabra dislexia planea, ya que con esfuerzo se puede superar: «Me tranquilizaron mucho quitándole importancia, me dijeron que se trataba de algo leve y que no afectaba a mi futuro, eso me tranquilizó, me ayudó a aprender a vivir con ella y me resultó fácil de llevar» explica.

Poco a poco, con mucho tesón y perseverancia, Iñaki logró superar sus problemas. Contó con la gran ayuda de profesionales pero también se topó con la incredulidad de algunos profesores que «no acababan de entender que tuviera errores ortográficos tan obvios con nueve años y había que explicárselo».

De todo ese tiempo de esfuerzo, Iñaki López ha sacado el lado bueno, ya que asegura que esta experiencia «me trajo cosas positivas, por ejemplo, aprendí a organizarme muy bien. Ahora mismo, es tan solo un recuerdo de juventud y algo lejano» afirma.