Ana Rosa Quintana en el plató de Telecinco.

Bomba: Ana Rosa toma una tajante decisión con su marido tras el escándalo

La periodista tiene muy claro lo que tiene que hacer a partir de ahora

El 12 de junio se dio a conocer una noticia que afecta directamente a Ana Rosa Quintana. El juzgado de instrucción número 6 de Madrid, siguiendo el criterio de la Fiscalía, ha procesado al marido y al cuñado de la periodista, por su implicación en el caso 'Tándem', que se centra en el ex comisario retirado José Manuel Villarejo.

Tras salir a la luz esta noticia, Ana Rosa no ha hecho ningún tipo de comentario al respecto. En su programa no se ha hecho ninguna alusión, y la periodista sigue con su trabajo como si no hubiese pasado nada.

La presentadora de Telecinco no acostumbra a mostrar nada de su vida privada, aunque esta semana se le ha podido ver de fiesta con sus amigas y sin la presencia de su marido. La realidad es que Ana Rosa ha obviado por completo al padre de sus hijos, ni habla de él, ni sale con él.

Una vez recuperada la normalidad tras el estado de alarma, la periodista compartió cena y risas con sus amigas más cercanas, como Cristina Tárrega, Beatriz Cortázar, Marisa Martín Blázquez, Paloma Barrientos o Pilar García de la Granja, entre otras.

La decisión de Ana Rosa

«La primera vez que salgo a una terraza. Estoy como loca», admitió la periodista ante los medios. De esta manera, ella y su marido no han hecho ningún plan juntos. Todo indica que Ana Rosa habría tomado una tajante decisión. 

Por su bien, la periodista habría decidido no dejarse ver con su marido en ningún lugar público ni hablar de él en televisión, con el objetivo de no fomentar el escándalo en el que se ha metido. Juan Muñoz exculpó a su mujer, sin embargo, Ana Rosa prefiere andar con pies de plomo y evitar cualquier tipo de especulación.

Ana Rosa ha pasado el confinamiento junto a su marido y sus hijos, por lo que el escándalo que ha salido a la luz ha sido vivido en primera persona. El juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón ve motivos suficientes para que el empresario Juan Muñoz se siente en el banquillo para ser juzgado por presuntos delitos de extorsión y descubrimiento y revelación de secretos debido a la contratación del comisario José Manuel Villarejo para espiar a un ex socio y a su abogado.