Ana Rosa Quintana durante una acto hablando en los micros

El vídeo por el que Ana Rosa Quintana puede perder a su marido

Un vídeo comprometedor grabado por el comisario Villarejo provoca el procesamiento de Juan Muñoz

Juan Muñoz, marido de Ana Rosa Quintana, está metido en problemas judiciales muy serios. Tanto Muñoz como Fernando, cuñado de la presentadora, están procesados junto a otras 11 personas en la pieza del 'caso Tándem' seguida por la supuesta contratación de José Manuel Villarejo por unos empresarios para espiar a un exsocio con una deuda. 

Esta semana se ha sabido que la Policía Nacional registró la casa y otras propiedades del excomisario José Manuel Villarejo,donde los agentes encontraron entre el numeroso material informático incautado una carpeta con archivos denominada 'AR'. 

Algo más de siete meses después, en junio de 2018, varios agentes policiales detuvieron, entre otras personas, al empresario Juan Muñoz Támara, marido de la periodista Ana Rosa Quintana desde 2004; al hermano de éste, Fernando Muñoz Támara, y a un amigo y “persona de confianza” de ambos, un abogado que trabajaba en San Roque (Cádiz). 

Juan y Fernando Muñoz contrataron a Villarejo para extorsionar al juez Urquía

Juan Muñoz, que pasó por los calabozos unas horas, y su hermano Fernando, habían contratado al comisario Villarejo para espiar y extorsionar mediante un vídeo sensible al juez inhabilitado Francisco Javier Urquía, quien en ese momento ejercía de abogado. 

Los dos hermanos empresarios querían que un amigo abogado, Ricardo Álvarez Ossorio, les hiciera llegar las imágenes a Urquía. Muñoz y Álvarez Ossorio se conocen de la lujosa urbanización Sotogrande, donde ambos tienen una residencia. En ese vídeo, el exjuez aparecería esnifando cocaína y acompañado por varias prostitutas, pero aquella petición nunca se realizó.

Los Muñoz abonaron a Villarejo 20.000 euros, una décima parte de lo que pedía

En una de las muchas grabaciones de Villarejo se le escucha hacer referencia a ese vídeo: «El CNI lo grabó farlopeando [al exjuez] y yo me voy a volver a hacer con esa grabación, que creo que la puedo localizar. Y claro, no le interesa a él salir en algún medio o en YouTube con unas periquitas y pegándose un tirito». 

El excomisario Villarrejo pidió, según el periódico digital ‘El Español’, 200.000 euros por sus trabajos, aunque finalmente los hermanos Muñoz Támara le abonaron 20.000, una décima parte.