Fotografia de las 5 parejas de La isla de las tentaciones antes de empezar el concurso

'La isla de las tentaciones 2': ¿todo vale en un 'reality'?

Ponemos sobre la palestra las actitudes de los protagonistas de la isla

La isla de las tentaciones 2: el ‘reality’ que todos y todas estábamos esperando. La primera edición de ‘La isla de las tentaciones’ causó furor entre los telespectadores más fieles, y hemos acogido esta nueva entrega con muchas ganas… aunque hay algunos aspectos que no nos acaban de convencer. 

Vayamos por partes: la primera pareja que parece que ya está dando mucho que hablar es la formada por Tom y Melyssa. «Melyssa, desquiciada y desesperada, abandona la hoguera. Y eso que solo ha visto las primeras imágenes»: así es como arranca Carlos Sobera el debate de La isla de las tentaciones 2.

Melyssa vio unas imágenes de su pareja que no le gustaron nada, e incluso se atrevió a acercarse hasta la villa de los chicos para recriminarle lo visto, al grito de «eres un desgraciado, lo he visto todo, que lo sepas». Y no os voy a mentir: al ver el avance exclusivo de esas imágenes siento entre tristeza y vergüenza, como si fuera mi propia amiga la que se está arrastrando por alguien que, por lo visto hasta ahora, no tiene mucho interés en mantener una relación. He sentido la misma sensación que cuando ves una película de terror, el protagonista escucha un ruido y, en vez de huir, se acerca a él: ¿por qué?

¿Ganar fama es suficiente?

A partir de esta escena, que se podrá ver al completo en el próximo programa de La isla de las tentaciones 2, me ha dado por preguntarme hasta qué punto es sano acudir a un programa así con la excusa de ‘superar los celos’. Según hemos podido ver, tanto en redes como en el debate dirigido por Sobera, la reacción de la concursante ha sembrado todo tipo de opiniones.

Algunas personas creen que la reacción de Melyssa es desmesurada; otras, que lo que hace es normal porque necesita explicaciones. «Pobre Tom, tener que aguantar esas faltas de respeto» dice Suso, mientras esboza una mueca de indignación; una opinión que también ha indignado a los telespectadores.

Fani, por su parte, pone sobre la palestra la figura del hombre, después de escuchar que Tom propuso un trío ‘en broma’: «Lo hago yo y soy lo peor de lo peor, lo hace un tío y ‘pobrecito’. Venga hombre… ».

Esta edición está dando mucho que hablar debido a algunas actitudes por parte de los hombres. Y es que parece que son las mujeres las que necesitan estar en la isla para aprender a controlar las emociones y, así, superar los celos, mientras ellos campan a sus anchas sin una pizca de remordimiento. 

Pero nos olvidamos de algo: ‘La isla de las tentaciones 2’ no es una terapia de pareja, sino un reality show. Por eso, hemos querido rescatar una publicación muy interesante de María Esclapez, que es psicóloga, sexóloga y dirige terapia de parejas. 

«Todas las parejas van a la Isla a ‘superar los celos de ellas’, como si la cosa no fuera con ellos y son ellas las que tienen que trabajar esa emoción» podemos leer en una de las imágenes. La psicóloga, además, recuerda que «los celos NO se gestionan superando ‘tentaciones’», sino todo lo contrario. 

Barra libre en toxicidad

Admitámoslo: las parejas del concurso desprenden toxicidad. Algo que se ve claro cuando dos de los tentados cuchichean «suficiente tenemos con nuestras novias», como si fueran una carga o una obligación. Otro ejemplo sería el de la reacción de Melyssa al ver las imágenes, donde se entrevé una dependencia emocional que no es para nada sana.

Según explica María Esclapez, las parejas tóxicas «tienen subidones y bajones emocionales muy intensos y cualquier detalle condiciona que la relación prenda de un hilo. Todo el rato están al borde de la ruptura. Tan rápido se quieren separar como se quieren hasta el infinito de nuevo».

Además, también recuerda que «si quieres mal, no es amor». Y creo que no hay ninguna pareja en esa isla que no quiera mal. Entonces, mi pregunta es: ¿hace bien Telecinco en televisar un programa que gira entorno a los malos hábitos de pareja de los protagonistas? ¿Son estas actitudes tóxicas el precio a pagar por conseguir fama? El debate está servido.


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