Iker Jiménez presentando su programa Horizonte informe Covid en Cuatro

Iker Jiménez va más allá: 'Saben de corazón que lo que dicen no es verdad'

El comunicador se mostró crítico con la clase política ante la situación pandémica

La situación pandémica hace aflorar en ocasiones comportamientos que en otros casos no hubiera proliferado. Esta sensación se expande a múltiples aspectos de la cotidianeidad, pero sobre todo en la necesidad de echarle las culpas a alguien por la situación general.

El último en arremeter contra los responsables gubernamentales ha sido el presentador de 'Cuarto Milenio', Iker Jiménez, que durante su último  programa señala a los gobernantes territoriales. Ya que «los políticos, así en general, nos lo ponen bastante difícil a la hora de competir para captar su atención. Porque el show de la política, desde cualquier parte del espectro, es difícilmente superable».

El comunicador apunta que la mediatización que se produce en el ámbito político es tal que se termina por distorsionar el discurso en sí mismo, hasta el punto de afectar a la funcionalidad de este órgano social. «Decía algún artista que se había trasladado el concepto de show a todo el ámbito de la política. Se ve en cosas como todas las que hemos vivido en el último año» apunta Iker.

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¿Por qué no se podía saber lo que ocurriría?

Bueno, una primera respuesta sería porque nunca antes ha ocurrido. «Hay mantras que me sorprenden que alguien se los crea si no es por una politización absoluta del cerebro humano. 'No se podía saber'... y esas cosas que a mí me dan un poco de vergüenza ajena. Que diga alguien eso y se lo crea de verdad solo puede ser una persona muy politizada» comenta el periodista.

De hecho, Jiménez invita a los defensores de los órganos gubernamentales que observen las hemerotecas de comentarios y declaraciones vinculadas a las medidas preventivas, para que se determine el nivel que algunos se han atrevido a vaticinar. Esto deriva en que se omita la responsabilidad oficial que recae sobre cada uno de estos personajes de la opinión pública.

«Yo siempre he pensado que la política y la ideología, dependiendo de cómo sean de intensas, limitan un poco las libertades. Conozca a muchas personas que piensan una cosa a nivel individual, pero que luego se diluye eso en la cuestión política. Tragan con ruedas de molino de un lado o el otro, porque es lo que dicta la política. Yo lo he visto en este año» argumenta Iker.

El presentador plantea que se ha perdido en cierta forma la capacidad crítica y analítica de la población. No existe un escepticismo tan severo sobre lo que plantea el órgano oficial y tampoco se cuestionan sus decisiones en el ámbito reivindicativo. Aunque esto, claro está, continúa sujeto a la limitación de la libertad de expresión que se coarta con medidas como la ley mordaza y otra serie de regulaciones legislativas.

La mentira como forma de corrupción 

Históricamente es el gran veneno de la sociedad, todo aquello que impregna lo ensucia y le quita el valor. Ante estos defensores de la 'semiverdad', apunta también que en ocasiones viene suplantada por la comodidad identitaria. «Hay muchas personas que saben de corazón que lo que están diciendo no es verdad '¿Qué voy a hacer si soy de izquierdas... o de derechas? Yo con los míos'. Pero en su interior de su ser saben muy bien la realidad. La política es una venda que tapa los ojos» argumentaba en su discurso Iker Jiménez.

Uno de los aspectos que invitaba a la reflexión el comunicador es la necesidad de que la población aprenda y se percate de lo que sucede. «¿Habrá aprendizaje tras esta pandemia? Lo dudo. Yo he visto las conductas. Jalear a los que han mentido flagrantemente» abre a debate, y concluye con un duro «La política todo lo embarra, todo lo ensucia».