Antonio, parricida de Sueca

Toni, el asesino de su hijo de 11 años en Sueca, rompe el silencio: mensaje a la madre

El juez ha decidido su ingreso en prisión provisional sin fianza, y se enfrenta a la prisión permanante revisable

Prisión provisional, comunicada y sin fianza para el hombre que el pasado fin de semana mató a su hijo de 11 años en Sueca (Valencia). Así lo ha decidido el juez tras escuchar la versión de José Antonio, que ha hablado por primera vez después del suceso. Su mensaje iba claramente dirigido a la madre.

“Si hubiera vuelto a mi lado, esto no habría pasado”. Es la explicación que ha dado al juez para justificar el abominable crimen de su hijo Jordi a puñaladas. El maltratador, que tenía una orden de alejamiento de su exmujer, no ha mostrado ningún arrepentimiento y ha culpado a la madre de los hechos.

Hay que recordar que José Antonio y María Dolores estaban en proceso de divorcio desde el pasado mes de junio. Y que en agosto ella interpuso una denuncia por malos tratos tras un episodio de acoso e intento de agresión. El pasado sábado aprovechó el régimen de visitas para vengarse de la peor manera.

Su declaración ante el juez

Según desveló su entorno, Toni tenía problemas con el alcohol y sometía a su mujer a malos tratos. Ella estaba sometida a él y a pesar de que sus familiares se lo aconsejaban ella nunca le quería denunciar. Cansada de la situación, finalmente inició un proceso de divorcio el pasado verano.

Ante el juez, José Antonio ha culpado directamente a su exmujer de la muerte de su hijo por haberse querido divorciar. Según desvela El Periódico Mediterráneo, el parricida ha declarado durante una hora y media ante el juez. Lo ha hecho con la misma frialdad con la que acabó con la vida de su hijo.

El juez ha decretado su ingreso en prisión provisional a la espera del juicio. Le acusan del asesinato de su hijo, por lo que podría ser condenado a la pena máxima que es la prisión permanente revisable. Todas las pruebas apuntan hacia él, y con su confesión es más que probable una sentencia condenatoria.

Se enfrenta a cuatro delitos

José Antonio, de 47 años y al que todos llaman Toni, se encuentra ya en prisión provisional por orden del Juzgado de Instrucción número cuatro de Sueca. Le atribuyen los delitos de muerte del menor con alevosía y maltrato psicológico a la madre. Además está agravado por el delito de parentesco. 

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El asesino ha confesado que mató a su hijo con un cuchillo de pequeñas dimensiones, sin que este tuviera capacidad para defenderse. Además no ha tenido ningún reparo en reconocer que lo hizo para vengarse de su exmujer. Dice que lo mató porque sabía que era lo que María Dolores más quería en este mundo.

A estos delitos se le suma el episodio de malos tratos ocurrido en marzo del año pasado, cuando agarró del cuello a su mujer y la tiró sobre la cama. Por otro lado, se le acusa de quebrantamiento de condena ya que tenía una orden de alejamiento de su mujer. Ahora tendrá que responder por todos estos delitos.

La llamó para que se lo dejara

Desde que se divorciaron, José Antonio ha estado acosando a su ex pidiéndole de forma reiterada que volviera con él. Justo antes del crimen llamó repetidamente a María Dolores pidiendo ver a su hijo. Ella se lo llevó para que estuvieran unas horas juntos, ya que era el cumpleaños de Jordi.

En el plan de José Antonio estaba que María Dolores se quedara también con ellos, según el entorno para “matarlos a los dos”. La madre no se acercaba nunca a él porque le tenía pánico, aunque nunca pensó que le haría daño al niño. Dicen que cuando estaba con él era el único momento que estaba bien.

Foto del momento en el que se llevan el cadáver del niño
Momento en el que se llevan el cadáver del niño | Eduardo Ripoll

A las 13:00 horas dejó al niño en la esquina y regresó a su casa, donde media hora después recibió un mensaje. Era su hijo pidiendo que fuera a buscarlo que no quería estar con su padre. María Dolores le llamó, escuchó un grito y se dirigió rápidamente hasta allí para ver qué pasaba.

Hubo un error en la justicia

Cuando llegaron al domicilio Jordi aún estaba vivo porque se escuchaban gritos desde el interior. Luego se hizo el silencio y ante la imposibilidad de entrar en el interior llamaron a la policía. Fue en ese tiempo que tardó la policía en llegar cuando Antonio perpetró el cruel asesinato de su hijo.

Tras el suceso trascendió que el juzgado de instrucción no suspendió el régimen de visitas a pesar de haber una orden de alejamiento. El juez que confirmó la custodia compartida del niño no conocía que la mujer había interpuesto una denuncia con posterioridad. Fue un error de coordinación entre juzgados.

Por otro lado, la familia del niño nunca pensó que Antonio podría hacerle nada malo al niño. Y al estar vigente la custodia compartida, la madre se veía obligada a entregar a su hijo al padre para no quebrantar el régimen de visitas. Esta sucesión de errores fue lo que al final desató la tragedia de Sueca.