Sergio, enfermero asesinado en un hospital de Madrid en sábado 6 de marzo de 2021

Sergio, el enfermero fallecido al que todos querían y que deja dos niños huérfanos

El asesino le cortó el cuello, le clavó el cuchillo en el ojo, le rajó los testículos y le sacó las vísceras en un ataque de odio

Sergio Luis tenía 41 años, era enfermero en el Hospital Princesa de Asturias de Alcalá de Henares y era delegado sindical del Movimiento Asambleario de Trabajadores de la Sanidad (MATS). Estaba divorciado y tenía dos hijos con una empleada del mismo hospital. El sábado fue a trabajar como todos los días, pero ya no salió con vida del centro.

El otro protagonista de este trágico suceso ocurrido el sábado en Madrid es Gonzalo, un conductor de ambulancias sin antecedentes ni problemas psiquiátricos que decidió tomarse la venganza por su mano al sospechar que Sergio se entendía con su pareja. Los escabrosos detalles del crimen dejan claro el estado de ira en el que actuó y los motivos.

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Gonzalo trabajaba como conductor de ambulancias de la empresa Ferrovial, que desde hace diez años traslada enfermos a este hospital. El sábado no tenía que trabajar, ya que estaba de vacaciones o de baja (no se ha especificado). Sin embargo, se puso el uniforme de trabajo y acudió al centro en busca de Sergio.

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El joven, de 39 años, mantenía una relación con una enfermera del hospital que trabajaba con Sergio. Su amor se mezclaba con los celos, y desde hacía tiempo sospechaba de que su novia le engañaba con Sergio. Otras fuentes aseguran que Gonzalo y su novia ya habían cortado, y que culpaba a Sergio de su ruptura. 

A las 14.15, Gonzalo entró en el hospital con el uniforme de trabajo y encontró a Sergio comiendo en la sala de descanso de Urgencias. Entonces espero con frialdad a quedarse a solas con él, y cuando tuvo la oportunidad, sacó un cuchillo y le cortó el cuello. También se lo clavó en el ojo y le rajó los testículos, además de causarle otras heridas de gravedad en el abdomen que dejaron al descubierto algunas vísceras.

La brutalidad del ataque no deja lugar a dudas sobre el móvil pasional. Los investigadores están seguros de que se trata de una venganza, un asesinato provocado por un ataque ira a raíz de los celos incontrolados que sentía el agresor. Por si fuera poco, Gonzalo escogió una fecha señalada: el día del cumpleaños de la víctima. 

Fue otro sanitario el que entró minutos después en la sala y se encontró con la escena del crimen. Inmediatamente dio la voz de alarma y agentes de la Policía Nacional, que se encontraban en urgencias custodiando a un detenido, acudieron al lugar. Mientras, Gonzalo se encerró en otra sala hasta que finalmente fue detenido por los agentes.

Un mensaje en el móvil, el detonante

Según cuentan fuentes cercanas, las sospechas de Gonzalo empezaron un día que vio un mensaje en el móvil de su pareja. En alguna ocasión había transmitido esa sensación a sus amigos: «Un compañero de trabajo se está acostando con mi novia». La mujer negó en todo momento tener una relación con su compañero de trabajo, pero compartían muchos turnos y las sospechas de Gonzalo fueron creciendo cada vez más.

Gonzalo y Sergio ya habían tenido algún encontronazo anteriormente, pero la ira de Gonzalo no se había apagado. Al contrario, había ido a más, y decidió tomarse su venganza. El autor del crimen se encontraba en dependencias policiales a la espera de pasar a disposición judicial, mientras el hospital lloraba la muerte de Sergio.

Muy querido y conocido

Sergio, un defensor acérrimo de los derechos de los trabajadores sanitarios y de la sanidad pública, era un empleado muy querido. Tras el horrible suceso, la consternación se apoderó de la plantilla del Princesa de Asturias. El alcalde de Alcalá de Henares quiso mandar un mensaje de apoyo: «Ha sido un suceso horrible, incomprensible, tremendo, que además se ha hecho contra una persona conocida en la ciudad, un sindicalista. Es dramático que en un lugar de vida se convierta en el lugar donde se ha cometido un suceso tan espeluznante».

Por su lado, el sindicato en el que participaba Sergio emitió una nota que deja entrever lo querido que era el enfermero entre sus compañeros: «Estamos abatidos por el asesinato de nuestro compañero, un trabajdor que compatibilizaba su profesión con la defensa de sus compañeras y compañeros como delegado del MATS. Pedimos respeto a su memoria, y a todas su compañeras y compañeros, que guardemos un minuto de silencio en los próximos días como homenaje a Sergio».