Ambulancia del SEM de Cataluña

Se hace pasar por un enfermero y trabaja en ambulancias durante la pandemia en España

El individuo se había hecho pasar anteriormente por agente de policía con pistola y chaleco antibalas

Nuevo y surrealista caso de usurpación de identidad en plena pandemia. Un hombre se ha hecho pasar por enfermero y ha estado trabajando en diferentes ambulancias en Barcelona y su provincia, aprovechando el colapso de los servicios sanitarios a raíz del coronavirus. El individuo, un vecino de Mataró de 35 años, robó el número de colegiado de un enfermero, el nombre y primer apellido que, curiosamente, coincidía exactamente con su nombre, tal como avanza 'El Caso'.

Con la saturación por el coronavirus, varias empresas de ambulancias lo contrataron como refuerzo. Como firmaba contratos puntuales, las empresas aceptaban sus excusas por no aportar la documentación adecuada y hacer las correspondientes comprobaciones. El individuo presentaba el número de colegiado y conseguía así pasar desapercibido y tener trabajo.

En una ocasión, la empresa le exigió la documentación a pesar de las excusas, por lo que decidido falsificar la ficha técnica que le pedían. Conseguía, por tanto, el lugar de trabajo que quería, pero una vez dentro de la empresa, no tenía los conocimientos necesarios para realizar las funciones que debía desarrollar, lo que llamó la atención de sus compañeros en una de las empresas. Fueron estos mismos quienes lo buscaron por el número de colegiado y se dieron cuenta que era un farsante.

Se había hecho pasar por mosso

Así las cosas, el 9 de octubre dos personas lo denunciaron ante los Mossos. Uno, el enfermero al que había robado el número de colegiado, y otro, el responsable de una de las empresas a las que habría estafado haciéndose pasar por un profesional sanitario. Finalmente, una semana después, era detenido por intrusismo profesional y falsificación de documentos público.

Además, el detenido tenía antecedentes por hurto, robo e incluso por haberse hecho pasar por un mosso de esquadra en febrero de este 2020, luciendo un chaleco antibalas, según explica 'El Caso'. La policía sospechó y, al cachearle, descubrieron que tenía una pistola y varios distintivos de vehículos oficiales de la Generalitat de Cataluña. Además de walkie-talkies y un spray de defensa personal, entre otras cosas. Su vehículo, además, simulaba un vehículo de la policía secreta del cuerpo, con luces azules y sirena. El hombre ha quedado en libertad con cargos.


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